Al día siguiente
NARRA JUSTIN
Me desperté y vi a Anna a mi lado, se me había olvidado que habíamos dormido juntos (Sin hacer nada personas malpensadas!) Se veía muy hermosa, pero la tenía que despertar, hoy era lunes y tendría que ir al instituto. Moví lentamente su brazo, y ella no se despertaba. Le susurre cosas al oído, y no se despertaba. Junté mis labios a los suyos, y lentamente abrió los ojos.
-Buenos días, Bella Durmiente-le susurré.
-Buenos días...-dijo estirándose-¿Qué pasa que tanto me miras?
-Es que te ves hermosa al despertar-
-Mentiroso-me besó.
-Hoy tienes clase...-suspiré.
-¿Ya es lunes?-
-Ya es lunes-
-No quiero ir...-se tapó la cara con la sábana.
-Anna, tienes que ir... Es el primer día... Te acompaño a casa para que cojas tus cosas y te llevo, ¿qué te parece?-
-Que prefiero quedarme contigo-
-Y yo... Pero tienes que ir, no querrás ser una ignorante, ¿no?-
-No seré una ignorante, no seas malo-
Suspiró lentamente y se levantó pesadamente de la cama [Cuanto Mente!]
Se puso los vaqueros (ya que no los llevaba puestos) y me miró con cara de impaciencia.
-¿Vamos?-preguntó.
-Bueno, me dejarás cambiarme al menos-dije levantandome de la cama.
-Sí, sí... Me voy a desayunar, no te demores mucho-
Anna salió de mi cuarto y yo me duché y me vestí con lo primero que vi. Cogí una gorra y unas gafas de sol. Bajé y la vi hablando animadamente con mi madre. Estaba desayunando un bol de mis cereales con leche. Me acerqué a ellas y les besé la mejilla. Me senté al lado de Anna y le robé una cucharada de cereales.
-¡Oye!-se quejó-¡Son míos!
-¿Quién los ha pagado?-pregunté cogiéndole otra cucharada.
Anna me sacó la lengua como una niña de cinco años y yo la respondí con una sonrisa.
-Se ven muy tiernos juntos-dijo mi madre.
-Sí-sonreí yo-Nos tenemos que ir, Anna tiene instituto.
-Suena raro que lo digas cariño, adiós-contestó mi madre.
-Adiós Pattie-sonrió mi novia.
-Adiós cariño-sonrió mi madre.
-Pastelosas...-susurré.
-Iros antes de que te quedes sin móvil-me amenazó mi madre.
-Vayamos-le dije a Anna, y ella simplemente rió.
Su risa era perfecta, dulce... Todo lo que una sonrisa de una princesa es. Subimos al coche y en poco tiempo llegamos a su casa, donde su amiga Helen la esperaba con mala cara.
-Pensaba que te habían hecho volver-dijo, parecía realmente asustada.
-Sé cómo protejerme-dijo Anna-Además, te envié un mensaje.
-No lo hiciste-se quejó su amiga.
-¿No?-Anna parecía confusa. Helen negó con la cabeza-, en cualquier caso, voy a cambiarme.
-De acuerdo...-dijo su amiga no muy convencida.
Anna subió a su habitación, y cuando Helen y yo nos quedamos solos, no pude más, mi preocupación me estaba matando.
-¿Qué la hacían?-pregunté con toda la suavidad que pude.
-¿No te lo ha dicho?-preguntó con incredulidad.
-No... Pero me preocupa muchísimo-me sinceré.
-Yo lo siento, pero es algo que tiene que decirte ella... Y tienes que apoyarla-
-¿Pero por qué no confia en mí?-pregunté.
Estaba totalmente frustrado, Anna decía que estaba enamorada de mí desde que éramos niños, pero no se sinceraba conmigo.
-No es que no confíe en ti... Creo que lo que le pasa es que teme que la rechaces por lo que le pasaba, o lo que le hacían... Es que es muy fuerte... Tienes que demostrarle que pase lo que pase nunca la abandonarás... Ni pensarás de ella cosas que no puedas probar... Que no la rechazarás, ni aunque empiece a robar a abuelitas-me explicó.
No lo entendí del todo, le iba a preguntar pero Anna apareció por las escaleras, iba preciosa, como siempre. Llevaba unos vaqueros de color morado y una camiseta blanca en la que ponía "SWAGGIE" y unas supras negras, llevaba el pelo suelto, con sus ligeras ondas que le daban un toque sexy.
-Te ves hermosa-le dije.
-Y tú idiota-me contestó sonriendo.
Llevaba una mochila negra con puntos lmorados puesta en un hombro. Dos cosas moradas, me encantaba.
Salimos de su casa y nos metimos de nuevo en el coche, conduge y estuvimos hablando y riendo. Nuestro segundo día de novios. Supe que la amaba, llevaba mucho tiempo enamorado de ella, no estaría más alejado de ella. No me refería a estar todo el día pegado a ella, o saber dónde estaba en cada momento, sino poder amarla todo el tiempo, que ella lo supiera. Cuando llegamos al instituto de Anna, me bajé y le abrí la puerta para que saliera. Unas chicas se me quedaron mirando, ¡Mierda! ¡Se me ha olvidado la gorra y las gafas!
Anna salió y cuando se giró para irse, la retuve por el brazo e hice que se girara, junté sus labios a los míos.
-Te quiero-me susurra.
-Pasa un buen día-le sonrío y me vuelve a besar, esta vez de forma más apasionada.
Anna entró al recinto y un montón de chicas se acercaron a ella, yo me metí de nuevo en el coche y me fui.
NARRA ANNA
Bajé del coche de Justin y noté que unas chicas le miraban, había olvidado que era famoso... En fin. Me giré para irme, estaba algo nerviosa, en España era buena en los estudios y tenía buenos amigos, pero aquí solo conocía a Justin y a Helen.
Justin me agarró del brazo y me giré para verle, entonces me besó, nuestros labios parecían imanes, y nuestras lenguas luchaban de nuevo.
-Te quiero-susurré.
-Pasa un buen día-me sonríe, y no puedo controlar el impulso de volver a besarle.
Entré dentro del recinto, era una especie de aparcamiento/patio. Nada más hacerlo, se acercaron a mí unas chicas.
-¿Ese era Justin Bieber?-preguntó ilusionada una de las chicas.
-Obvio que era él-reprendió otra.
-Hola, me llamo Beth, si te molestan es porque son unas beliebers locas que ven a Justin Bieber donde quiera que vayan... ¿Cómo te llamas?
-Soy Anna-dije titubeando.
-¿Era él?-preguntó la chica que había hablado primero.
-Bueno... No sabría decirte-contesté de nuevo dudando.
-¡OMB! ¡Era él! ¡Eres su novia! Mi nombre es Molly, ¡encantada Anna!-exclamó la chica.
-Me voy a morir... Yo soy Alisson-dijo tartamudeando.
-Encantada-sonreí.
-No te había visto por aquí nunca, ¿te has mudado recientemente?-pregunto Beth.
-Algo así, yo en realidad soy de España.
-¿Y qué haces en Atlanta?-preguntó Alisson.
-Me escapé de mi casa... Y ahora vivo con una amiga... Aquí-suspiré al recordar a David.
Sonó el timbre y entramos al salón, que estaba casi lleno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario