El instituto pasó normal, como en España, aburrido, una de las pocas diferencias era que allí me contaba más entenderlo, algunas cosas. Al principio no me acordaba de los nombres de las dos chicas, pero Beth me recordó que eran Molly y Alisson. Cuando sonó el timbre del final de las clases, me llegó un mensaje de Justin al móvil: "Estoy fuera esperándote :)"
Salí con mis nuevas amigas, Beth, Molly y Alisson, las dos chicas eran muy amables, y parecía que no todo lo que les importaba era Justin y bueno... A Beth no le importaba NADA Justin, decía que no tenía nada contra él, pero que de todas formas no le gustaba mucho su música, todos tenían derecho a tener opinión. Salimos las cuatro juntas y vimos el coche de Justin. Parecía un modelo más que un chico normal...
-Nos vemos en el CC (centro comercial) esta tarde Anna-se despidió Molly.
-No te olvides, a las siete-me advirtió Beth.
-Adiós-se despidió Alisson.
-Tranquilas chicas, chauu-sonreí y fui donde estaba Justin.
Le besé tiernamente y él me devolvió el beso.
-Hola-saludé.
-No sé si es bueno o malo pero...-dijo Justin mirando al suelo-hemos salido en la TV y dijeron que estabas en Atlanta...
-Si David me busca ya sabe donde puede encontrarme...-
-Lo siento tanto...-dijo Justin abrazandome.
-No es culpa tuya...-
Nos metimos en el coche en un silencio incómodo.
-¿Has quedado con esas chicas?-preguntó de repente Justin.
-Sí, a las siete en el CC, ¿por?-
-Por nada, curiosidad... ¿Quieres que te lleve?-
-No hace falta... Molly vive cerca y me pasará a recoger, pero muchas gracias-sonreí.
-Te quiero...-me susurra.
-Yo más-le susurro.
Llegamos a mi casa en poco tiempo.
-¿Quieres subir?-pregunté.
-¿No soy molestia?-
-Eso nunca-le besé.
-Entonces vale... Creo que voy a vivir aquí-se rió-pasó más tiempo en tu casa que en la mía, al menos estos días.
-Por mi puede seguir igual-le besé.
-Si me sigues despertando así, te costará librarte de mí-me besó.
-Entremos... Ah, y no quiero librarme de ti bobo-
Entramos en la casa y subimos a mi habitación. Tenía que buscar la cartera para esa tarde, me tendría que comprar mucha ropa, solo había traido cuatro camisetas, cuatro pares de ropa interior y un pantalon, menos mal que Helen utilizaba la misma talla más o menos.
Pronto dieron las siete. El tiempo junto a Justin pasaba mucho más rápido, llamaron al timbre y bajamos a abrir, allí estaba Molly con la mirada impaciente.
-¡Vamos tarde!-exclamó.
-Ups... Es verdad... Vamos-le dije.
Justin, Molly y yo bajamos las escaleras, Molly y yo corríamos, y Justin se reía de la imagen. Cuando estabamos en la calle me despedí de él con un beso.
-Adiós princesa-me dijo.
-Adiós guapo-le besé y me fui corriendo donde Molly tenía el coche.
-Siento haberos interrumpido-se disculpó.
-No, tranquila-le dije yo-¿pero no se suponía que tenías que haber venido antes?
-Mmm... Es que mi problema es que casi siempre llego tarde-se rió.
-Entonces no toda la culpa es mía-me reí con ella.
Llegamos al CC y Alisson y Beth nos miraron con desaprovación.
-Había mucho tráfico-dije.
-¿No serían novios?-preguntó Alisson.
-Sí, el mío...-fantaseó Molly-Will Smith...
-Estais muy mal...-sonrió Beth.
-Me he perdido...-admití.
-Will Smith es el ídolo de Molly, aparte claro de Bieber-aclaró Alisson-digo de Justin.
-Tranquila, le puedes decir Bieber, yo también lo hacía cuando me enfadaba-sonreí.
Estuvimos comprando algunas cosas, yo me compré tres camisetas más y dos pantalones.
-Chicas...-dije con vergüenza-¿hay alguna tienda de ropa interior?
-¿Le quieres dar una sorpresa a Justin?-Beth sonrió pervertidamente.
-¡Pervertida!-exclamé-es solo que en una mochila no entra todo un armario...
-Ah, claro, que te escapaste... Pues... Sí, conozco una que te va a gustar-sonrió Alisson-y a Justin también.
-¡Tú también! ¡Pervertida!-
-Así son-dijo Molly-aunque tienen razón, seguro que Justin nos lo agradece después.
-¡Las tres!-
Nos quedamos unos segundos en silencio y nos empezamos a reir fuertemente. Me llevaron a varias tiendas, allí compre como diez pares más, menos mal que mi cartera estaba bastante llena. Me gasté muchísimo dinero en eso. Luego pensé que debía comprarme también una tarjeta nueva que fuera de Atlanta, así que también me acompañaron, le envié un mensaje a Adrián, a Helen, a Sergio y a Justin diciéndoles mi nuevo número. Mis nuevas amigas y yo intercambiamos números y nos estuvimos haciendo miles de fotos tontas. Me lo pasé muy bien esa noche.
Cuando acabamos, Molly me llevó a casa, y en la puerta me encontré una nota, era de Justin, por un momento me asusté... Ponía:
"Soldado,
Quiero que sepas que soy un completo idiota, que no te voy a poder prometer que a mi lado no vas a sufrir, o que no te haré llorar, porque sabes que no me gusta mentir y si te dijera eso lo haría. Quiero que sepas que yo siempre te he querido, desde niños... Que llevo catorce años enamorado de ti, y que nunca te olvidé. Sé que te estoy asustando con esta nota... Yo también me asustaría, pero no, no te estoy dejando, ni abandonando, más bien quiero que sepas cómo soy. Pues... No creo que haya cambiado mucho (mentalmente) de como era de peque... Ya sabes que me sigue enamorando el morado... Que me encantan los espaguetis... Todo eso ya lo sabes, porque no ha cambiado. Ahora viene la parte mala de la historia. Como soy famoso, si se descubre que salimos, inventarán muchos chismes sobre nosotros, algunos ciertos sí, pero la mayoría no. Cabe la posibilidad de que mis beliebers no te acepten... (Mis beliebers son mis fans más grandes) Sé que ellas me quieren feliz, pero no han aceptado a mis novias, pero no las hagas mucho caso, solo que sepas que mi relación contigo no se va a ver afectada por eso. También te quiero decir que soy humano, que igual que tú, cometo errores, pero que pase lo que pase, ahora mismo te amo, y aunque deje de hacerlo, no podré negar lo que siento en estos momentos, como te he dicho, no te puedo prometer que no vallas a sufrir a mi lado, pero que sepas que siempre me tendrás ahí, listo para escucharte y apoyarte, no te puedo prometer que no nos pelearemos, porque sí que lo haremos, y tampoco puedo asegurarte que sea para siempre... Aunque nunca digas nunca, a lo mejor tú y yo estamos hechos el uno para el otro y nunca nos peleamos ni terminamos, que ya me puedo ver de viejecito a tu lado como me gustaría que fuera nuestra vida. Solo te puedo prometer que estos años no se van a borrar de mi mente, que siempre los conservaré. Mi princesa, te amo. JUSTIN"
Esa carta era de lo más profundo. Justin no me prometía imposibles, cosa que me gustaba. Decidí llamarle (con mi número nuevo) aunque no me cogía el teléfono, subí a mi cuarto y lo encontré allí, mirándome con una sonrisa dibujada en la cara.
-¿Qué te pasa?-pregunté confusa-¿Qué haces aquí?
-Esperaba a que leyeras mi nota, además tengo una sorpresa para ti-me sonrió.
-¿Otra?-estaba entusiasmada.
-Solo tienes que tumbarte y cerrar los ojos.
Me tumbé en la cama con los ojos cerrados.
-He leído tu nota-comenté.
-¿Enserio?-preguntó desde otra habitación.
-Me encanta que no me prometas cosas que no vas a cumplir-sonreí-¿qué haces?
-Buscar una cosa que Helen me había dicho que había por aquí...-se oyó como algo caía-¡Ajá aquí estás!
Oíste que volvía contigo. Empezó a sonar una guitarra, y Justin empezó a cantar la canción de "Fall"
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