NARRA JUSTIN
Le di un beso.
-Se mía...-susurré.
Ella me volvió a besar aunque más apasionadamente. Alguien llamó a la puerta y Helen habló desde el otro lado.
-Chicos, me voy, volveré tarde, si quieres te puedes quedar, Justin. Anna ya sabes donde está todo, me voy, adiós-se oyó como bajaba las escaleras y cerraba la puerta de la entrada.
Volvi a besarla apasionadamente, era un beso lleno de emociones, algunas buenas y otras malas, pero un beso genial. Todos sus besos lo eran. Me miró a los ojos y sonrió, yo hice lo mismo. Poco a poco nos fuimos echando en la cama, quedando ella encima de mí. Nos seguíamos besando cuando hice que nos dieramos la vuelta para quedar yo encima de ella, aunque sin aplastarla, apoyando mi peso en mi brazo. La volví a besar, no menos apasionadamente, fui bajando, dando besos por su mandíbula, su cuello, hasta llegar a su escote, al llegar ahí empecé a quitarle la camiseta, y ella hizo lo mismo conmigo. Volvi a besarla suavemente y le quité el brasier, ella me miró con las mejillas sonrojadas y lo me reí. Besé sus pechos, una de mis manos estaba en su pierna, así que empecé a masajear su muslo, haciendo pequeños círculos, notando su bello erizado cuando mi piel entraba en contacto con la suya. Me besó de nuevo, y yo volví a recorrer el camino de besos desde su mandíbula, pasando por su cuello, y parando en su pecho, jugaba con su pezón dandole pequeños mordisquitos. Ella hizo que yo volviera a estar abajo. Me quitó el pantalón y el boxer dejando mi miembro erecto al descubierto, lo metió en su boca y empezó a jugar con su lengua con él. Estaba muy excitado, Anna me sonreía cuando me miraba. Paró y yo volví a quedar arriba de ella. Le quité su pantalon y sus bragas y metí la lengua en su feminidad, penetrandola ligeramente con ella. Le meti un dedo, dos, tres, y cuando estuvo preparada, la monté encima de mí. No hacía esto por placer, de verdad la quería, quería que fuera mía. Después de terminar, nos quedamos dormidos y abrazados.
NARRA ANNA
Me desperté a media noche y ahí estaba Justin, abrazándome, consolándome. Su cara de ángel florecía cuando estaba dormido. Ahora sí que era suya completamente. Pero había tenido una pesadilla. Corría y corría, pero no podía escapar de David, él me arrinconaba en un callejón y me violaba, Justin no me podía socorrer porque estaba siendo agarrado por dos desconocidos, y era obligado a ver como mi "hermano" me violaba, a su novia... Había sido horrible, no me desperté gritando por pura suerte, pero sí me sobresalté, pero ver el rostro de Justin a mi lado me tranquilizó.
No tardé mucho en dormirme de nuevo, sumiendome esta vez en un sueño placentero en el que David no aparecía.
Me volví a despertar y ya era de día. Me levanté suavemente para no despertar a Justin, y lo conseguí. Me metí en la ducha para relajar mi cuerpo, todavía agarrotado por la pesadilla. No estuve mucho tiempo en la ducha, aunque tampoco poco, estuve unos quince minutos, más o menos. Me vestí con unos vaqueros oscuros y una camiseta que me había prestado Helen que ponía: "UNLESS" (A menos) significaba que todo podía cambiar, me puse mis convers negras y salí del baño, Justin seguía durmiendo. Bajé sin hacer ruido y me metí en la cocina. Preparé tostadas con mantequilla y mermelada (De moras, así que era morada) un vaso de café y otro de leche (ya que no sabía qué bebía yo me bebería el que él dejara) y unas magdalenas. Fui a mi habitación y ahí me lo encontré, durmiendo todavía, decidí despertarlo como él me había despertado a mí el día anterior. Con un beso. Le besé y abrió los ojos sorprendido, aunque luego me siguió el beso.
-Buenos días-sonrió.
-Buenos días... Te he preparado el desayuno-contesté volviendolo a besar.
-Has cambiado tu forma de despertarme, me acuerdo que cuando eramos pequeños no me despertabas así-
-Cuando eramos pequeños no podía besarte-
*FLASHBACK*
Estaba en casa de Justin esperando a que se levantara, pero eran las 12:45 y él todavía no lo hacía.
-No creo que lo tengas aquí a menos que lo despiertes, preciosa-me advirtió Patrie.
-¿Puedo subir a despertarle?-le pregunté.
-Sí, pero te va a costar-
-Tranquila... Yo sé cómo hacerlo-me reí como una malvada bruja.
-Claro, Anna-rió Pattie.
Subí a la habitación de Justin, y entré sin hacer mucho ruido. Sabía que dormía con un vaso de agua por si acaso le entraba sed por la noche. Lo tomé y se lo tiré a la cara.
-¡Aaaaaah! ¡Nos hundimos!-gritó.
Yo me empecé a reír, tanto que me caí al suelo.
-Esta no te la perdono...-me amenazó.
-¿Y que me vas a hacer?-decía entre risas.
-Ui, ya me encargaré yo de que te dejes de reír cuando me despiertes así-hizo risa maligna de bruja.
-Anda, vístete que llegamos tarde...-suspiré intentando parar de reírme.
-Vale, pero no vuelvas a hacerlo...-me advirtió.
-Pero si es muy eficiente...-dije mientras salía de la habitación.
-¿Qué han sido esos gritos?-preguntó Pattie al verme.
-Bueno... Drew está despierto-le sonreí.
-Esa sonrisa es de mala...-rió ella.
*FIN DEL FLASHBACK*
-Vale, pero ahora despiertame así-sonrió.
-Vale... ¡Ahora levanta que se te enfría el desayuno!
-Ai... Vale...-
Justin se levantó como si fuera un viejo y le costara, pero cuando ya estuvo de pie, me cogió y me llevó en brazos hasta la cocina.
-Tu novio es muy fuerte-me susurró al oído.
-¿Me llamas gorda?-pregunté haciendome la ofendida.
-¿Yo? Yo... No, claro que no Anna... Nunca diría eso-
-Yaya, ahora arreglalo-
Te dio un beso dulce.
-Vale, se te da bien arreglar cosas-
-Ya sabía... Vamos a desayunar-sonrió.
-Vale, está en la encimera el desayuno.
Justin vio la bandejita.
-¡SON TOSTADAS MORADAS!-exclamó gritando.
-Sí, pero no grites-me reí.
-Oh, sí, perdón, ¿cual es tu bebida?-
-Puse las dos porque no sabía cual preferías... Así que elige-sonreí.
-¿Pero cual te gusta más?-
-Las dos-
-Mmmm... ¿Entonces me puedo quedar la leche?-
-Sí-me reí.
Estuvimos desayunando en silencio, aunque no era un silencio incómodo, sino un silencio bonito, nos mirabamos a los ojos.
De nuevo me llevó al instituto, y de nuevo me besó delante de todos. Muchas chicas me estaban esperando. Sería duro saber quiénes eran mis amigas por interés y quiénes por mií misma. De momento Beth era la única que me transmitía seguridad. La vi entre la gente.
-Hola-saludó.
-Buenos días...-corresoondí su saludo.
-Al parecer eres muy popular, aunque no les guste tu... ¿Novio? Te han venido a esperar.
-¿por qué lo dices en forma de pregunta?-
-¿Salís de verdad?-
-Sí, ¿por qué?-
-Bio sé... Alomejor era una artimaña para tener buena reputación-
-Pero yo no quiero esto... Mucha gente se me acercó ayer y me preguntó por Justin... ¿Hay muchos que se acerquen solo por él?-
-Mmmm... Varios, aunque mis amigas de verdad se te hubieran acercado aunque no fueras novia de su ídolo. Son muy majas, deberías darles una oportunidad-
-Sí, ayer me parecieron majas... Un poco histéricas... Pero majas-
-¡Buenas!-saludó una de las chicas de atyer.
-Hola-saludamos Beth y yo.
-¿Te podemos preguntar una cosa?-preguntó la otra chica de ayer?
-Delante-sonreí.
-¿Cómo le conociste?
-Bueno... De pequeños eramos amigos, y el otro día nos reencontramos y... Empezamos a salir-sonreí al recordarlo todo.
-¿Amigos?-parecían decepcionadas.
-Sí, pero al principio ni nos reconocimos-
-¿Y de pequeño era dulce?-preguntó otra chica.
-Sí... Una vez le pegaron po r proteger a un chico, el chico más dulce de seis años que jamás he conocido.
-Ui, me pones por las nubes-sonó detrás de mí.
Era Justin.
-¿Y quién te dice que hablara de ti?-pregunté arqueando una ceja.
-Porque nadie sería tan estúpido como para dejarse pegar por el morado...-me besó-porque sé que me quieres mucho-me volvió a besar-Y porque la otra persona más dulce que conozco eres tú y quedaría mal que hablaras así de ti-me violvió a besar.
-¡OMG!-gritó la chica que me había estado preguntando.
--Eres nuestro ídolo-dijo Beth imitandola-Estais siempre igual... Medio embobadas.
-¿Sí?-preguntó Justin interesado.
-No todo el día...-se habían sonrojado.
Justin se rió.
-Bueno, lo que pasaba era que te habías dejado el móvil dntro del coche-me dijo Justin.
-Y me lo has traído... Que dulce...-le besé tiernamente.
-Ves... Sabía que hablabas de mí.
-Bobo-
-Adiós chicas-se despidió Justin y te besó-estare aquí cuandoacaben tus clases.
-Vale amor, adiós.
-Te amo-
-Yo más-
Justin se fue.
-Son muy monos juntos-dijo una de las chicas.
-Que dunern mucho-dijo la otra.
-La verdad es que hacen una buena pareja-sonrió Beth.
-Gracias chicas-
NARRA ANNA
Me desperté a media noche y ahí estaba Justin, abrazándome, consolándome. Su cara de ángel florecía cuando estaba dormido. Ahora sí que era suya completamente. Pero había tenido una pesadilla. Corría y corría, pero no podía escapar de David, él me arrinconaba en un callejón y me violaba, Justin no me podía socorrer porque estaba siendo agarrado por dos desconocidos, y era obligado a ver como mi "hermano" me violaba, a su novia... Había sido horrible, no me desperté gritando por pura suerte, pero sí me sobresalté, pero ver el rostro de Justin a mi lado me tranquilizó.
No tardé mucho en dormirme de nuevo, sumiendome esta vez en un sueño placentero en el que David no aparecía.
Me volví a despertar y ya era de día. Me levanté suavemente para no despertar a Justin, y lo conseguí. Me metí en la ducha para relajar mi cuerpo, todavía agarrotado por la pesadilla. No estuve mucho tiempo en la ducha, aunque tampoco poco, estuve unos quince minutos, más o menos. Me vestí con unos vaqueros oscuros y una camiseta que me había prestado Helen que ponía: "UNLESS" (A menos) significaba que todo podía cambiar, me puse mis convers negras y salí del baño, Justin seguía durmiendo. Bajé sin hacer ruido y me metí en la cocina. Preparé tostadas con mantequilla y mermelada (De moras, así que era morada) un vaso de café y otro de leche (ya que no sabía qué bebía yo me bebería el que él dejara) y unas magdalenas. Fui a mi habitación y ahí me lo encontré, durmiendo todavía, decidí despertarlo como él me había despertado a mí el día anterior. Con un beso. Le besé y abrió los ojos sorprendido, aunque luego me siguió el beso.
-Buenos días-sonrió.
-Buenos días... Te he preparado el desayuno-contesté volviendolo a besar.
-Has cambiado tu forma de despertarme, me acuerdo que cuando eramos pequeños no me despertabas así-
-Cuando eramos pequeños no podía besarte-
*FLASHBACK*
Estaba en casa de Justin esperando a que se levantara, pero eran las 12:45 y él todavía no lo hacía.
-No creo que lo tengas aquí a menos que lo despiertes, preciosa-me advirtió Patrie.
-¿Puedo subir a despertarle?-le pregunté.
-Sí, pero te va a costar-
-Tranquila... Yo sé cómo hacerlo-me reí como una malvada bruja.
-Claro, Anna-rió Pattie.
Subí a la habitación de Justin, y entré sin hacer mucho ruido. Sabía que dormía con un vaso de agua por si acaso le entraba sed por la noche. Lo tomé y se lo tiré a la cara.
-¡Aaaaaah! ¡Nos hundimos!-gritó.
Yo me empecé a reír, tanto que me caí al suelo.
-Esta no te la perdono...-me amenazó.
-¿Y que me vas a hacer?-decía entre risas.
-Ui, ya me encargaré yo de que te dejes de reír cuando me despiertes así-hizo risa maligna de bruja.
-Anda, vístete que llegamos tarde...-suspiré intentando parar de reírme.
-Vale, pero no vuelvas a hacerlo...-me advirtió.
-Pero si es muy eficiente...-dije mientras salía de la habitación.
-¿Qué han sido esos gritos?-preguntó Pattie al verme.
-Bueno... Drew está despierto-le sonreí.
-Esa sonrisa es de mala...-rió ella.
*FIN DEL FLASHBACK*
-Vale, pero ahora despiertame así-sonrió.
-Vale... ¡Ahora levanta que se te enfría el desayuno!
-Ai... Vale...-
Justin se levantó como si fuera un viejo y le costara, pero cuando ya estuvo de pie, me cogió y me llevó en brazos hasta la cocina.
-Tu novio es muy fuerte-me susurró al oído.
-¿Me llamas gorda?-pregunté haciendome la ofendida.
-¿Yo? Yo... No, claro que no Anna... Nunca diría eso-
-Yaya, ahora arreglalo-
Te dio un beso dulce.
-Vale, se te da bien arreglar cosas-
-Ya sabía... Vamos a desayunar-sonrió.
-Vale, está en la encimera el desayuno.
Justin vio la bandejita.
-¡SON TOSTADAS MORADAS!-exclamó gritando.
-Sí, pero no grites-me reí.
-Oh, sí, perdón, ¿cual es tu bebida?-
-Puse las dos porque no sabía cual preferías... Así que elige-sonreí.
-¿Pero cual te gusta más?-
-Las dos-
-Mmmm... ¿Entonces me puedo quedar la leche?-
-Sí-me reí.
Estuvimos desayunando en silencio, aunque no era un silencio incómodo, sino un silencio bonito, nos mirabamos a los ojos.
De nuevo me llevó al instituto, y de nuevo me besó delante de todos. Muchas chicas me estaban esperando. Sería duro saber quiénes eran mis amigas por interés y quiénes por mií misma. De momento Beth era la única que me transmitía seguridad. La vi entre la gente.
-Hola-saludó.
-Buenos días...-corresoondí su saludo.
-Al parecer eres muy popular, aunque no les guste tu... ¿Novio? Te han venido a esperar.
-¿por qué lo dices en forma de pregunta?-
-¿Salís de verdad?-
-Sí, ¿por qué?-
-Bio sé... Alomejor era una artimaña para tener buena reputación-
-Pero yo no quiero esto... Mucha gente se me acercó ayer y me preguntó por Justin... ¿Hay muchos que se acerquen solo por él?-
-Mmmm... Varios, aunque mis amigas de verdad se te hubieran acercado aunque no fueras novia de su ídolo. Son muy majas, deberías darles una oportunidad-
-Sí, ayer me parecieron majas... Un poco histéricas... Pero majas-
-¡Buenas!-saludó una de las chicas de atyer.
-Hola-saludamos Beth y yo.
-¿Te podemos preguntar una cosa?-preguntó la otra chica de ayer?
-Delante-sonreí.
-¿Cómo le conociste?
-Bueno... De pequeños eramos amigos, y el otro día nos reencontramos y... Empezamos a salir-sonreí al recordarlo todo.
-¿Amigos?-parecían decepcionadas.
-Sí, pero al principio ni nos reconocimos-
-¿Y de pequeño era dulce?-preguntó otra chica.
-Sí... Una vez le pegaron po r proteger a un chico, el chico más dulce de seis años que jamás he conocido.
-Ui, me pones por las nubes-sonó detrás de mí.
Era Justin.
-¿Y quién te dice que hablara de ti?-pregunté arqueando una ceja.
-Porque nadie sería tan estúpido como para dejarse pegar por el morado...-me besó-porque sé que me quieres mucho-me volvió a besar-Y porque la otra persona más dulce que conozco eres tú y quedaría mal que hablaras así de ti-me violvió a besar.
-¡OMG!-gritó la chica que me había estado preguntando.
--Eres nuestro ídolo-dijo Beth imitandola-Estais siempre igual... Medio embobadas.
-¿Sí?-preguntó Justin interesado.
-No todo el día...-se habían sonrojado.
Justin se rió.
-Bueno, lo que pasaba era que te habías dejado el móvil dntro del coche-me dijo Justin.
-Y me lo has traído... Que dulce...-le besé tiernamente.
-Ves... Sabía que hablabas de mí.
-Bobo-
-Adiós chicas-se despidió Justin y te besó-estare aquí cuandoacaben tus clases.
-Vale amor, adiós.
-Te amo-
-Yo más-
Justin se fue.
-Son muy monos juntos-dijo una de las chicas.
-Que dunern mucho-dijo la otra.
-La verdad es que hacen una buena pareja-sonrió Beth.
-Gracias chicas-
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