NARRA ANNA
La cena fue genial, aunque un poco tensa. Sabía que Justin se preocupaba por lo que me había pasado, eso me hizo recordar a Adrián, a todas las veces que lo había llamado y que él me había insistido para que denunciara a esos idiotas. Pero no podía, creo que Justin me entendía, pues no me había preguntado por qué no recurrir a la ley. Sinceramente era vergüenza, miedo y rabia. Tenía miedo de lo que pudieran hacerme, a mí y a mis conocidos...
No había llamado a Adrián todavía, así que decidí llamarle cuando estuviera de nuevo en casa, llamarle y contarle lo que me había pasado. Preguntarle qué habían hecho los de mi "familia" al ver que me había escapado.
Entonces recordé mi colgante, un colgante que Justin me había dado cuando éramos pequeños y que nunca me quitaba, lo llevaba medio escondido ya que era muy largo.
*FLASHBACK*
Justin y yo estábamos sentados bajo un árbol, era el árbol más bonito que jamás hubiera visto, a pesar de que estaba maltrecho y la madera del tronco tomaba formas extrañas, pero lo más bonito de ese árbol era que siempre iba allí con él.
-Siempre que estés triste o me eches de menos ven aquí-le dije-así estarás conmigo.
-Siempre que esté triste, porque si fuera cuando te echara de menos estaría el resto del año aquí-me sonrió.
-Yo también te echo de menos cuando estoy en España...-
-Toma-me tendió el collar-para cuando estes triste o me eches de menos.
-Es precioso, Drew... No entiendo por qué no me quieres decir tu nombre-
-Mi nombre es Drew-
-Ya sé, me refiero por el nombre que te conoce todo el mundo...-
-Porque no eres como todo el mundo... Y no quiero perderte-
-¿Por tu nombre?-
-Déjalo estar Anna, solo... Concéntrate en el collar-
-Es muy bonito... Te prometo que jamás me lo quitaré-
*FIN DEL FLASHBACK*
-Justin...-le llamé.
-¿Sí?-
-¿Te acuerdas de un collar que me diste de pequeños...-
-Oh, una baratija...
-Que me ha acompañado siempre... No me lo he quitado-le interrumpí.
-¿Nunca?-preguntó, parecía perplejo.
-Me da fuerzas-para todo, esa era la verdad, gracias a eso, recordaba que mi vida no siempre fue mala.
-Te quiero-me susurró.
-No más que yo a ti-le dije.
-No me ganas...-me respondió sonriente de nuevo.
-Nunca prives al mundo de tu sonrisa-le aconsejé.
-Eso te lo debería decir yo a ti...-
Terminamos de cenar, la conversación se había vuelto más animada, aunque no habíamos olvidado el tema de conversación anterior. Justin me llevó a casa, y allí llamé a Adrián.
ADRIÁN: Hola ingrata.
YO: ¿Ingrata? ¿Yo por qué?
ADRIÁN: Me tenías preocupado.
YO: Lo siento mucho... Estaba ocupada.
ADRIÁN: ¿Qué tal Atlanta? Hoy empezaste en el instituto, ¿no?
YO: Pues bien y sí...
ADRIÁN: ¿Y qué tal?
YO: Me gustaría que estuvieras aquí... Hay muchas chicas que se acercan a mi por interés... Tengo miedo de no saber diferenciarlas.
ADRIÁN: ¿Interés? ¿Por qué?
YO: Por mi novio...
ADRIÁN: ¿Llevas ahí dos días y ya con novio? No pierdes el tiempo (Se ríe)
YO: Bueno, pero a él lo conozco de antes... ¿Qué tal todo por ahí?
ADRIÁN: ¿Mi vida o tu entre comillas familia?
YO: Las dos cosas...
ADRIÁN: Pues mi vida bien, sin muchos cambios, solo que te hecho de menos, y mucho... Y bueno, David está que trina porque te fuiste y sabe que es por él, lo que más le fastidia, en mi opinión es no poder violarte de nuevo...
YO: Pues que se joda.
ADRIÁN: Bien dicho... Bueno, y tus entre comillas padres no dijeron nada, la gente se cree que te has ido de intercambio, no sé si lo están diciendo ellos o son especulaciones.... Pero no tienen plan de ir a buscarte, aunque no me fiaría de David... ¿Tu novio lo sabe?
YO: Sí, se lo dije hoy... No se lo tomó muy bien.
ADRIÁN: Es que no es algo que se suela tomar bien, si no te has dado cuenta...
YO: Ya lo sé... Tengo que colgar, aquí es tarde... Si pasa algo llamame.
ADRIÁN: Tranquila, adiós.
YO: Te quiero (Cuelgo)
Adrián me había dicho que David podía ir a buscarme... No creo que lo haga, no puede... Tarde o temprano sabrá donde estoy, pero Justin me podrá proteger. Podrá y lo hará, él mismo me lo ha asegurado cenando. Tengo que llamarle.
Cogí el teléfono y marqué su número. Me contestó al primer tono.
JUSTIN: ¿Qué pasa princesa?
YO: Justin... Te necesito.
JUSTIN: Ahora mismo voy... Pero dime qué es lo que pasa.
YO: Es sobre mi "hermano"
JUSTIN: Ya estoy llegando, ahora nos vemos.
YO: Gracias...
JUSTIN: No me las des todavía (Cuelga)
Alguien toca al timbre y bajo corriendo las escaleras para abrir, pero Helen se me adelanta, allí está Justin, con cara de verdadera preocupación. Nada más verle corro a sus brazos y él me envuelve, protector, siempre me he sentido bien cuando sus brazos me rodean
Le hago subir a mi cuarto y al llegar me siento en la cama cubriendome la cara con las manos.
-Dime qué ha pasado-dice Justin sentándose a mi lado.
-Un amigo me ha dicho que a lo mejor vuelve... Yo no quiero que vuelva... Tengo terror a que vuelva, es más que eso, pánico... Mi vida empieza a ser feliz de nuevo y yo... No quiero que venga...-estaba a punto de llorar, aunque todavía no.
-Anna-me hace mirarle-nunca dejaré que pase eso... Si viene no te va a tocar.
-Justin... No solo tengo miedo de lo que pueda hacerme a mi, sino a ti también... Él piensa que soy suya...
-Porque te desvirgó-musitó Justin.
-Sí....-recordarlo me daba dolor de cabeza.
-Pues te voy a decir una cosa Anna, tú nunca serás suya... Porque tú no eres de nadie de quien no quieras ser... Y de él no querías, así que no eres suya.-Pero él no piensa así-
-¿Y tú qué piensas Anna?
-Que no quiero ser suya...-una lágrima se deslizo desde mis ojos.
-Pues no lo seas...-
Justin me dio un beso dulce, profundo, todo lo que una chica pudiera desear y más se encontraba allí, en él, en Justin Drew Bieber Mallette... Mi novio.
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