viernes, 22 de febrero de 2013

CAP 15°

NARRA ANNA
Nada más quemar la nota, me recosté en su pecho y lloré. Lloré por todo el daño que David me había hecho. No lograba olvidarlo, su cara me perseguía en mis pesadillas; también lloraba porque necesitaba los abrazos de mi padre, los intentos de subir el ánimo de mi madre, y los insultos de mi hermano. Necesitaba que esto fuera una pesadilla, que nunca me hubiera alejado de mi hermano, ni de mis padres, ni del pequeño Drew, me gustaría haberle apoyado como ninguna otra persona jamás lo haría salvo su madre.
Sabía que podía confiar en él para cualquier cosa. Me había demostrado ser comprensivo... Él había aceptado las violaciones, el intento de suicidio, y me seguía queriendo casi más que antes, sus ojos no me engañaban, le dolía pensar en todo lo que había pasado, en que eso me había hecho daño, y eso era su faceta más dulce, su él.
Llegó el tan esperado sábado, Justin y yo lo recibimos con una gran sonrisa, pasaríamos toda la mañana juntos, perdidos en cualquier lugar.
Esa noche había dormido en su casa, con él. Al salir, miles de paparazzis nos esperaban a la entrada, un escalofrío recorrió mi espalda, y Justin, al percatarse de ello, me cogió de la mano.
-¿Son novios?-preguntó un paparazzi.
-Sí-contesto Justin.
-¿Desde hace cuanto?-preguntó otro.
-Apenas una semana y media-contestó de nuevo Justin, tú simplemente sonreíste.
-¿Cómo y dónde os conocisteis?-preguntó un tercer paparazzi.
-En Stanford, en una playa-sonrió Justin.

*FLASHBACK*
Estaba sentada con Mario y mis padres en la playa, apenas tenía dos años, y un niño pequeño se acercó a nosotros y se puso a jugar conmigo.
-¡No les molestes!-gritó una señora (Pattie)
-Oh, no molesta, parece que a Anna le cae bien-contestó su madre-Me llamo Clara.
-Es un bebé, todo el mundo le cae bien-dijo Mario, aunque no le hicieron mucho caso.
-Yo soy Pattie, y él es Justin Drew-sonrió.
-Encantada, hay viene Josh, mi marido-dijo Clara al ver que se acercaba su marido con unos refrescos-Josh, esta es Pattie y este su hijo.
-Encantado Pattie, soy Josh-sonrió su padre.
-Igualmente-esta le correspondió a la sonrisa-Parece que nuestros hijos se llevan bien.
-Sí, seguro que se hacen amigos si se conocen-opinó Josh.
-¿Vivís por aquí cerca?-preguntó Pattie.
-En realidad vivimos en España, pero todas las vacaciones las pasamos aquí... Nos damos los números para contactar cuando estemos aquí?-sugirió Clara.
-¡Sí!-aceptamos Justin y yo, mis únicas palabras en ese momento eran sí, no, ma, pa y mai (Mi hermano Mario)
*FIN DEL FLASHBACK*

-¿Entonces ya os conocíais?-preguntó el primer paparazzi de nuevo.
-Si no, no saldríamos-reí-Si no nos conociéramos...
-Anna... Eso ha sido un poco tonto... ¿No?-preguntó Justin.
-Es que es verdad... ¿O no?-eso hizo sonreír a Justin, depositó un beso en su mejilla.
-Sí, nos conocíamos antes de ser famosos-sonrió de nuevo Justin al paparazzi.
-¿Fuisteis bueno amigos?-preguntó el tercero.
-Los mejores-dijimos Justin y yo a coro.
Nos miramos y sonreímos, los pensábamos lo mismo, eso estaba bien, después de un par de preguntas, los paparazzis nos dejaron y Justin me llevó en coche hasta una playa desierta.

lunes, 11 de febrero de 2013

CAP 14°


NARRA JUSTIN

Le canté una canción muy bonita que nos venía como anillo al dedo, una lágrima se desliza de sus ojos recorriendo su mejilla. Amo a esta chica más que a cualquier otra cosa en el mundo, desde pequeños la he querido, ella era como mi hermana pequeña. Maldito el día en el que sus padres murieron, maldito el día en el que la separaron de mi lado, y sobretodo maldito el ser que le hizo daño.
De pequeños, ella, su hermano y yo habíamos sido buenos amigos, aunque como su hermano era mayor, se iba con otros. Siempre nos habíamos cuidado entre los tres, aunque nosotros más a Anna... ¿Qué había pasado con él? ¿También había muerto? Puede ser... Qué dura tenía que haber sido la vida de Anna, sin su familia y viviendo con unos enfermos... Yo no lo hubiera podido soportar, pero ella es muy fuerte, siempre lo ha sido.
Me acerqué a ella y junté nuestros labios en un dulce beso.
-Me encanta-sonrió abriendo los ojos.
-Anna...-
-Dime-
-¿Qué pasó con tu hermano?-
-Mario... Él no murió, fue adoptado por otra familia y... Cuando estaba en el orfanato hablaba con él, pero cuando me adoptaron no me lo permitían... Así que no he vuelto a saber de él...-una lágrima se deslizó por su mejilla.
-Lo siento mucho... A lo mejor lo vuelves a ver...-le di un beso.
-Espero que sí-me dio otro beso.
-Te quiero-
-Te amo-
-Yo más-
-No...-
Nos volvimos a besar, dulce y tiernamente. Sus labios se habían convertido en una droga para mí. Bendito el día en que me choqué con ella y nos persiguieron. Benditas las chicas que me hicieron reencontrarla.
-No has cambiado-le susurré.
-Tú sí... Estás más alto-carcajeó.
-Tú no... Sigues siendo mi enana-le besé la mejilla.
-Pues tu enana se va a dar una ducha-dijo ella dándome un pequeño toque en la nariz.
-Vale... ¿Ha hecho mi enana los deberes?-eso sonó muy pedófilo, pero daba igual.
-Mmmm... No... Pero acepta tu ayuda-sonrió mientras cogía su ropa.
-Anda, ve a ducharte ya.
-De acuerdo... Hahahaha-se metió en el baño.
Me tumbé en la cama y esperé a que Anna se duchara y se cambiara, no tardó más de diez minutos. Juntos bajamos las escaleras y vimos a Helen allí.
-Justin, ¿puedes ir a mi habitación y cogerme una sudadera?-me dijo con cara de cachorrito.
-Claro, bebé-sonreí.
Cogí la primera sudadera que vi, y me iba a ir pero vi un papel doblado que estaba tirado en el suelo. Ponía:
"Mi vida no ha sido fácil, desde que todos os fuisteis me he sentido abandonada... Entonces llegó él, un amor perdido entre papeles. Llevo años llorando en silencio por las noches, no solo por vuestra pérdida, sino por la idea de no recuperaros, por el miedo de entrar en casa. Porque muchas veces he pensado en la idea de reunirme con vosotros, un simple cuchillo de cocina lo permitiría... Pero él ha hecho que esa idea se borre de mi mente. Sí, ese amigo al que muchos miraban por encima del hombro, ese amigo que vosotros siempre aceptasteis, mi capitán de salvamento del morado. Me gustaría que estuvierais aquí para verle, os sorprendería lo alto que ha llegado con su guitarra, y ahora es conocido por todos, o casi todos... Me gustaría que siguierais a mi lado, me apoyarais en mis decisiones, aunque no las aprobarais todas, que me hubierais visto crecer, a mí y a Mario, como dos hermanos juntos, no como dos personas que comparten sangre pero ya no se hablan. Me gustaría que estuvierais aquí para protegerme de las malas personas, para rechazar mis propuestas, regañarme si me tatúo... Me gustaría que nunca os hubierais ido. Que ese maldito incendio nunca hubiera ocurrido, o que al menos no os hubiera llevado con él. ¿Sabéis qué? No voy a volver a pensar en cortarme, sé que Justin (nuestro pequeño Drew) no me dejaría, me mataría si leyera esto. Me hubiera gustado poder presentaroslo como mi novio, y que Mario le hubiera amenazado si me hacía daño, y que vosotros le hubierais regañado. Ojalá pudiéramos ser una familia feliz de nuevo, porque con cada paso que doy, cada centímetro que crezco y cada cosa que aprendo, me alejo más de vosotros. Me avergüenza decirlo, pero creo que me estoy olvidando de vosotros. ¿Cómo eran las navidades? ¿Los domingos? ¿Vuestras voces? ¿Vuestras risas? ¿Vuestros chistes malos? ¿Vuestras preocupaciones? Las voces las reconozco gracias a una cinta, los domingos veíamos todos juntos a Fernando Alonso... Me gustaría que vierais que mi inglés no se ha oxidado... Por eso lo escribo en vuestro idioma materno... Porque el francés no se me da bien... Me gustaría que me echarais la bronca por haber suspendido las asignaturas, o por haber abandonado la música, o por haber dejado de pintar en colores vivos. Que no hubierais dejado que David me tocara... Todo lo que ha pasado me ha cambiado mucho, ya no soy la Anna de cuatro años que conocíais, y seguro que Mario ya no es el idiota de diez. Quemaré esta carta, espero que os llegue... Al menos me hará sentir mejor. Que sepáis que os extraño muchísimo... Os amo. No dejéis que vuelva a intentar matarme, por favor, cuidarme desde el cielo... No lo podré evitar, si David me vuelve a tocar yo... No sé lo que haría... Anna"
¿¡QUÉ!? ¿Anna había intentado matarse por culpa de su hermano adoptivo? No podía ser cierto... No... Bajé las escaleras todavía en shok, con el papel en la mano, al verme, Anna corrió hacia mí.
-¿Qué te pasa? ¡Estás pálido!-
No le respondí, simplemente tomé su muñeca y ahí lo vi, había una larga cicatriz... La rocé con la punta de mis dedos y sentí como una lágrima se desbordaba de mis ojos, ese gilipollas había hecho que sufriera tanto como para intentar quitarse la vida... Mi pequeña princesa... Le tendí la carta y la miré a los ojos.
-Justin... Yo...-sus ojos se cristalizaron rápidamente, pude ver el sentimiento de rechazo en ellos.
-Ni se te ocurra volver a hacerlo-dije llorando, la abracé y la besé tiernamente.
-No me...-empezó a decir.
Sabía lo que diría, me pediría que no la abandonara
La interrumpí con un abrazo y le susurré al oído:
-Nunca, pero ni lo vuelvas a intentar-
Ella asintió y subimos a su cuarto, donde quemó el papel y hizo que las cenizas volaran por su balcón.

domingo, 10 de febrero de 2013

CAP 13°

El instituto pasó normal, como en España, aburrido, una de las pocas diferencias era que allí me contaba más entenderlo, algunas cosas. Al principio no me acordaba de los nombres de las dos chicas, pero Beth me recordó que eran Molly y Alisson. Cuando sonó el timbre del final de las clases, me llegó un mensaje de Justin al móvil: "Estoy fuera esperándote :)" 
Salí con mis nuevas amigas, Beth, Molly y Alisson, las dos chicas eran muy amables, y parecía que no todo lo que les importaba era Justin y bueno... A Beth no le importaba NADA Justin, decía que no tenía nada contra él, pero que de todas formas no le gustaba mucho su música, todos tenían derecho a tener opinión. Salimos las cuatro juntas y vimos el coche de Justin. Parecía un modelo más que un chico normal...
-Nos vemos en el CC (centro comercial) esta tarde Anna-se despidió Molly.
-No te olvides, a las siete-me advirtió Beth.
-Adiós-se despidió Alisson.
-Tranquilas chicas, chauu-sonreí y fui donde estaba Justin.
Le besé tiernamente y él me devolvió el beso.
-Hola-saludé.
-No sé si es bueno o malo pero...-dijo Justin mirando al suelo-hemos salido en la TV y dijeron que estabas en Atlanta...
-Si David me busca ya sabe donde puede encontrarme...-
-Lo siento tanto...-dijo Justin abrazandome.
-No es culpa tuya...-
Nos metimos en el coche en un silencio incómodo.
-¿Has quedado con esas chicas?-preguntó de repente Justin.
-Sí, a las siete en el CC, ¿por?-
-Por nada, curiosidad... ¿Quieres que te lleve?-
-No hace falta... Molly vive cerca y me pasará a recoger, pero muchas gracias-sonreí.
-Te quiero...-me susurra.
-Yo más-le susurro.
Llegamos a mi casa en poco tiempo.
-¿Quieres subir?-pregunté.
-¿No soy molestia?-
-Eso nunca-le besé.
-Entonces vale... Creo que voy a vivir aquí-se rió-pasó más tiempo en tu casa que en la mía, al menos estos días.
-Por mi puede seguir igual-le besé.
-Si me sigues despertando así, te costará librarte de mí-me besó.
-Entremos... Ah, y no quiero librarme de ti bobo-
Entramos en la casa y subimos a mi habitación. Tenía que buscar la cartera para esa tarde, me tendría que comprar mucha ropa, solo había traido cuatro camisetas, cuatro pares de ropa interior y un pantalon, menos mal que Helen utilizaba la misma talla más o menos.
Pronto dieron las siete. El tiempo junto a Justin pasaba mucho más rápido, llamaron al timbre y bajamos a abrir, allí estaba Molly con la mirada impaciente.
-¡Vamos tarde!-exclamó.
-Ups... Es verdad... Vamos-le dije.
Justin, Molly y yo bajamos las escaleras, Molly y yo corríamos, y Justin se reía de la imagen. Cuando estabamos en la calle me despedí de él con un beso.
-Adiós princesa-me dijo.
-Adiós guapo-le besé y me fui corriendo donde Molly tenía el coche.
-Siento haberos interrumpido-se disculpó.
-No, tranquila-le dije yo-¿pero no se suponía que tenías que haber venido antes?
-Mmm... Es que mi problema es que casi siempre llego tarde-se rió.
-Entonces no toda la culpa es mía-me reí con ella.
Llegamos al CC y Alisson y Beth nos miraron con desaprovación.
-Había mucho tráfico-dije.
-¿No serían novios?-preguntó Alisson.
-Sí, el mío...-fantaseó Molly-Will Smith...
-Estais muy mal...-sonrió Beth.
-Me he perdido...-admití.
-Will Smith es el ídolo de Molly, aparte claro de Bieber-aclaró Alisson-digo de Justin.
-Tranquila, le puedes decir Bieber, yo también lo hacía cuando me enfadaba-sonreí.
Estuvimos comprando algunas cosas, yo me compré tres camisetas más y dos pantalones.
-Chicas...-dije con vergüenza-¿hay alguna tienda de ropa interior?
-¿Le quieres dar una sorpresa a Justin?-Beth sonrió pervertidamente.
-¡Pervertida!-exclamé-es solo que en una mochila no entra todo un armario...
-Ah, claro, que te escapaste... Pues... Sí, conozco una que te va a gustar-sonrió Alisson-y a Justin también.
-¡Tú también! ¡Pervertida!-
-Así son-dijo Molly-aunque tienen razón, seguro que Justin nos lo agradece después.
-¡Las tres!-
Nos quedamos unos segundos en silencio y nos empezamos a reir fuertemente. Me llevaron a varias tiendas, allí compre como diez pares más, menos mal que mi cartera estaba bastante llena. Me gasté muchísimo dinero en eso. Luego pensé que debía comprarme también una tarjeta nueva que fuera de Atlanta, así que también me acompañaron, le envié un mensaje a Adrián, a Helen, a Sergio y a Justin diciéndoles mi nuevo número. Mis nuevas amigas y yo intercambiamos números y nos estuvimos haciendo miles de fotos tontas. Me lo pasé muy bien esa noche.
Cuando acabamos, Molly me llevó a casa, y en la puerta me encontré una nota, era de Justin, por un momento me asusté... Ponía:

"Soldado,
Quiero que sepas que soy un completo idiota, que no te voy a poder prometer que a mi lado no vas a sufrir, o que no te haré llorar, porque sabes que no me gusta mentir y si te dijera eso lo haría. Quiero que sepas que yo siempre te he querido, desde niños... Que llevo catorce años enamorado de ti, y que nunca te olvidé. Sé que te estoy asustando con esta nota... Yo también me asustaría, pero no, no te estoy dejando, ni abandonando, más bien quiero que sepas cómo soy. Pues... No creo que haya cambiado mucho (mentalmente) de como era de peque... Ya sabes que me sigue enamorando el morado... Que me encantan los espaguetis... Todo eso ya lo sabes, porque no ha cambiado. Ahora viene la parte mala de la historia. Como soy famoso, si se descubre que salimos, inventarán muchos chismes sobre nosotros, algunos ciertos sí, pero la mayoría no. Cabe la posibilidad de que mis beliebers no te acepten... (Mis beliebers son mis fans más grandes) Sé que ellas me quieren feliz, pero no han aceptado a mis novias, pero no las hagas mucho caso, solo que sepas que mi relación contigo no se va a ver afectada por eso. También te quiero decir que soy humano, que igual que tú, cometo errores, pero que pase lo que pase, ahora mismo te amo, y aunque deje de hacerlo, no podré negar lo que siento en estos momentos, como te he dicho, no te puedo prometer que no vallas a sufrir a mi lado, pero que sepas que siempre me tendrás ahí, listo para escucharte y apoyarte, no te puedo prometer que no nos pelearemos, porque sí que lo haremos, y tampoco puedo asegurarte que sea para siempre... Aunque nunca digas nunca, a lo mejor tú y yo estamos hechos el uno para el otro y nunca nos peleamos ni terminamos, que ya me puedo ver de viejecito a tu lado como me gustaría que fuera nuestra vida. Solo te puedo prometer que estos años no se van a borrar de mi mente, que siempre los conservaré. Mi princesa, te amo. JUSTIN"

Esa carta era de lo más profundo. Justin no me prometía imposibles, cosa que me gustaba. Decidí llamarle (con mi número nuevo) aunque no me cogía el teléfono, subí a mi cuarto y lo encontré allí, mirándome con una sonrisa dibujada en la cara.
-¿Qué te pasa?-pregunté confusa-¿Qué haces aquí?
-Esperaba a que leyeras mi nota, además tengo una sorpresa para ti-me sonrió.
-¿Otra?-estaba entusiasmada.
-Solo tienes que tumbarte y cerrar los ojos.
Me tumbé en la cama con los ojos cerrados.
-He leído tu nota-comenté.
-¿Enserio?-preguntó desde otra habitación.
-Me encanta que no me prometas cosas que no vas a cumplir-sonreí-¿qué haces?
-Buscar una cosa que Helen me había dicho que había por aquí...-se oyó como algo caía-¡Ajá aquí estás!
Oíste que volvía contigo. Empezó a sonar una guitarra, y Justin empezó a cantar la canción de "Fall"

CAP 12°

NARRA JUSTIN

Le di un beso.
-Se mía...-susurré.
Ella me volvió a besar aunque más apasionadamente. Alguien llamó a la puerta y Helen habló desde el otro lado.
-Chicos, me voy, volveré tarde, si quieres te puedes quedar, Justin. Anna ya sabes donde está todo, me voy, adiós-se oyó como bajaba las escaleras y cerraba la puerta de la entrada.
Volvi a besarla apasionadamente, era un beso lleno de emociones, algunas buenas y otras malas, pero un beso genial. Todos sus besos lo eran. Me miró a los ojos y sonrió, yo hice lo mismo. Poco a poco nos fuimos echando en la cama, quedando ella encima de mí. Nos seguíamos besando cuando hice que nos dieramos la vuelta para quedar yo encima de ella, aunque sin aplastarla, apoyando mi peso en mi brazo. La volví a besar, no menos apasionadamente, fui bajando, dando besos por su mandíbula, su cuello, hasta llegar a su escote, al llegar ahí empecé a quitarle la camiseta, y ella hizo lo mismo conmigo. Volvi a besarla suavemente y le quité el brasier, ella me miró con las mejillas sonrojadas y lo me reí. Besé sus pechos, una de mis manos estaba en su pierna, así que empecé a masajear su muslo, haciendo pequeños círculos, notando su bello erizado cuando mi piel entraba en contacto con la suya. Me besó de nuevo, y yo volví a recorrer el camino de besos desde su mandíbula, pasando por su cuello, y parando en su pecho, jugaba con su pezón dandole pequeños mordisquitos. Ella hizo que yo volviera a estar abajo. Me quitó el pantalón y el boxer dejando mi miembro erecto al descubierto, lo metió en su boca y empezó a jugar con su lengua con él. Estaba muy excitado, Anna me sonreía cuando me miraba. Paró y yo volví a quedar arriba de ella. Le quité su pantalon y sus bragas y metí la lengua en su feminidad, penetrandola ligeramente con ella. Le meti un dedo, dos, tres, y cuando estuvo preparada, la monté encima de mí. No hacía esto por placer, de verdad la quería, quería que fuera mía. Después de terminar, nos quedamos dormidos y abrazados.

NARRA ANNA

Me desperté a media noche y ahí estaba Justin, abrazándome, consolándome. Su cara de ángel florecía cuando estaba dormido. Ahora sí que era suya completamente. Pero había tenido una pesadilla. Corría y corría, pero no podía escapar de David, él me arrinconaba en un callejón y me violaba, Justin no me podía socorrer porque estaba siendo agarrado por dos desconocidos, y era obligado a ver como mi "hermano" me violaba, a su novia... Había sido horrible, no me desperté gritando por pura suerte, pero sí me sobresalté, pero ver el rostro de Justin a mi lado me tranquilizó. 
No tardé mucho en dormirme de nuevo, sumiendome esta vez en un sueño placentero en el que David no aparecía.
Me volví a despertar y ya era de día. Me levanté suavemente para no despertar a Justin, y lo conseguí. Me metí en la ducha para relajar mi cuerpo, todavía agarrotado por la pesadilla. No estuve mucho tiempo en la ducha, aunque tampoco poco, estuve unos quince minutos, más o menos. Me vestí con unos vaqueros oscuros y una camiseta que me había prestado Helen que ponía: "UNLESS" (A menos) significaba que todo podía cambiar, me puse mis convers negras y salí del baño, Justin seguía durmiendo. Bajé sin hacer ruido y me metí en la cocina. Preparé tostadas con mantequilla y mermelada (De moras, así que era morada) un vaso de café y otro de leche (ya que no sabía qué bebía yo me bebería el que él dejara) y unas magdalenas. Fui a mi habitación y ahí me lo encontré, durmiendo todavía, decidí despertarlo como él me había despertado a mí el día anterior. Con un beso. Le besé y abrió los ojos sorprendido, aunque luego me siguió el beso.
-Buenos días-sonrió.
-Buenos días... Te he preparado el desayuno-contesté volviendolo a besar.
-Has cambiado tu forma de despertarme, me acuerdo que cuando eramos pequeños no me despertabas así-
-Cuando eramos pequeños no podía besarte-

*FLASHBACK*
Estaba en casa de Justin esperando a que se levantara, pero eran las 12:45 y él todavía no lo hacía.
-No creo que lo tengas aquí a menos que lo despiertes, preciosa-me advirtió Patrie.
-¿Puedo subir a despertarle?-le pregunté.
-Sí, pero te va a costar-
-Tranquila... Yo sé cómo hacerlo-me reí como una malvada bruja.
-Claro, Anna-rió Pattie.
Subí a la habitación de Justin, y entré sin hacer mucho ruido. Sabía que dormía con un vaso de agua por si acaso le entraba sed por la noche. Lo tomé y se lo tiré a la cara.
-¡Aaaaaah! ¡Nos hundimos!-gritó.
Yo me empecé a reír, tanto que me caí al suelo.
-Esta no te la perdono...-me amenazó.
-¿Y que me vas a hacer?-decía entre risas.
-Ui, ya me encargaré yo de que te dejes de reír cuando me despiertes así-hizo risa maligna de bruja.
-Anda, vístete que llegamos tarde...-suspiré intentando parar de reírme.
-Vale, pero no vuelvas a hacerlo...-me advirtió.
-Pero si es muy eficiente...-dije mientras salía de la habitación.
-¿Qué han sido esos gritos?-preguntó Pattie al verme.
-Bueno... Drew está despierto-le sonreí.
-Esa sonrisa es de mala...-rió ella.
*FIN DEL FLASHBACK*

-Vale, pero ahora despiertame así-sonrió.
-Vale... ¡Ahora levanta que se te enfría el desayuno!
-Ai... Vale...-
Justin se levantó como si fuera un viejo y le costara, pero cuando ya estuvo de pie, me cogió y me llevó en brazos hasta la cocina.
-Tu novio es muy fuerte-me susurró al oído.
-¿Me llamas gorda?-pregunté haciendome la ofendida.
-¿Yo? Yo... No, claro que no Anna... Nunca diría eso-
-Yaya, ahora arreglalo-
Te dio un beso dulce.
-Vale, se te da bien arreglar cosas-
-Ya sabía... Vamos a desayunar-sonrió.
-Vale, está en la encimera el desayuno.
Justin vio la bandejita.
-¡SON TOSTADAS MORADAS!-exclamó gritando.
-Sí, pero no grites-me reí.
-Oh, sí, perdón, ¿cual es tu bebida?-
-Puse las dos porque no sabía cual preferías... Así que elige-sonreí.
-¿Pero cual te gusta más?-
-Las dos-
-Mmmm... ¿Entonces me puedo quedar la leche?-
-Sí-me reí.
Estuvimos desayunando en silencio, aunque no era un silencio incómodo, sino un silencio bonito, nos mirabamos a los ojos.
De nuevo me llevó al instituto, y de nuevo me besó delante de todos. Muchas chicas me estaban esperando. Sería duro saber quiénes eran mis amigas por interés y quiénes por mií misma. De momento Beth era la única que me transmitía seguridad. La vi entre la gente.
-Hola-saludó.
-Buenos días...-corresoondí su saludo.
-Al parecer eres muy popular, aunque no les guste tu... ¿Novio? Te han venido a esperar.
-¿por qué lo dices en forma de pregunta?-
-¿Salís de verdad?-
-Sí, ¿por qué?-
-Bio sé... Alomejor era una artimaña para tener buena reputación-
-Pero yo no quiero esto... Mucha gente se me acercó ayer y me preguntó por Justin... ¿Hay muchos que se acerquen solo por él?-
-Mmmm... Varios, aunque mis amigas de verdad se te hubieran acercado aunque no fueras novia de su ídolo. Son muy majas, deberías darles una oportunidad-
-Sí, ayer me parecieron majas... Un poco histéricas... Pero majas-
-¡Buenas!-saludó una de las chicas de atyer.
-Hola-saludamos Beth y yo.
-¿Te podemos preguntar una cosa?-preguntó la otra chica de ayer?
-Delante-sonreí.
-¿Cómo le conociste?
-Bueno... De pequeños eramos amigos, y el otro día nos reencontramos y... Empezamos a salir-sonreí al recordarlo todo.
-¿Amigos?-parecían decepcionadas.
-Sí, pero al principio ni nos reconocimos-
-¿Y de pequeño era dulce?-preguntó otra chica.
-Sí... Una vez le pegaron po r proteger a un chico, el chico más dulce de seis años que jamás he conocido.
-Ui, me pones por las nubes-sonó detrás de mí.
Era Justin.
-¿Y quién te dice que hablara de ti?-pregunté arqueando una ceja.
-Porque nadie sería tan estúpido como para dejarse pegar por el morado...-me besó-porque sé que me quieres mucho-me volvió a besar-Y porque la otra persona más dulce que conozco eres tú y quedaría mal que hablaras así de ti-me violvió a besar.
-¡OMG!-gritó la chica que me había estado preguntando.
--Eres nuestro ídolo-dijo Beth imitandola-Estais siempre igual... Medio embobadas.
-¿Sí?-preguntó Justin interesado.
-No todo el día...-se habían sonrojado.
Justin se rió.
-Bueno, lo que pasaba era que te habías dejado el móvil dntro del coche-me dijo Justin.
-Y me lo has traído... Que dulce...-le besé tiernamente.
-Ves... Sabía que hablabas de mí.
-Bobo-
-Adiós chicas-se despidió Justin y te besó-estare aquí cuandoacaben tus clases.
-Vale amor, adiós.
-Te amo-
-Yo más-
Justin se fue.
-Son muy monos juntos-dijo una de las chicas.
-Que dunern mucho-dijo la otra.
-La verdad es que hacen una buena pareja-sonrió Beth.
-Gracias chicas-



♥GIRLRAUHL

sábado, 9 de febrero de 2013

CAP 11°

NARRA ANNA

La cena fue genial, aunque un poco tensa. Sabía que Justin se preocupaba por lo que me había pasado, eso me hizo recordar a Adrián, a todas las veces que lo había llamado y que él me había insistido para que denunciara a esos idiotas. Pero no podía, creo que Justin me entendía, pues no me había preguntado por qué no recurrir a la ley. Sinceramente era vergüenza, miedo y rabia. Tenía miedo de lo que pudieran hacerme, a mí y a mis conocidos...
No había llamado a Adrián todavía, así que decidí llamarle cuando estuviera de nuevo en casa, llamarle y contarle lo que me había pasado. Preguntarle qué habían hecho los de mi "familia" al ver que me había escapado.
Entonces recordé mi colgante, un colgante que Justin me había dado cuando éramos pequeños y que nunca me quitaba, lo llevaba medio escondido ya que era muy largo.

*FLASHBACK*
Justin y yo estábamos sentados bajo un árbol, era el árbol más bonito que jamás hubiera visto, a pesar de que estaba maltrecho y la madera del tronco tomaba formas extrañas, pero lo más bonito de ese árbol era que siempre iba allí con él.
-Siempre que estés triste o me eches de menos ven aquí-le dije-así estarás conmigo.
-Siempre que esté triste, porque si fuera cuando te echara de menos estaría el resto del año aquí-me sonrió.
-Yo también te echo de menos cuando estoy en España...-
-Toma-me tendió el collar-para cuando estes triste o me eches de menos.
-Es precioso, Drew... No entiendo por qué no me quieres decir tu nombre-
-Mi nombre es Drew-
-Ya sé, me refiero por el nombre que te conoce todo el mundo...-
-Porque no eres como todo el mundo... Y no quiero perderte-
-¿Por tu nombre?-
-Déjalo estar Anna, solo... Concéntrate en el collar-
-Es muy bonito... Te prometo que jamás me lo quitaré-
*FIN DEL FLASHBACK*

-Justin...-le llamé.
-¿Sí?-
-¿Te acuerdas de un collar que me diste de pequeños...-
-Oh, una baratija...
-Que me ha acompañado siempre... No me lo he quitado-le interrumpí.
-¿Nunca?-preguntó, parecía perplejo.
-Me da fuerzas-para todo, esa era la verdad, gracias a eso, recordaba que mi vida no siempre fue mala.
-Te quiero-me susurró.
-No más que yo a ti-le dije.
-No me ganas...-me respondió sonriente de nuevo.
-Nunca prives al mundo de tu sonrisa-le aconsejé.
-Eso te lo debería decir yo a ti...-
Terminamos de cenar, la conversación se había vuelto más animada, aunque no habíamos olvidado el tema de conversación anterior. Justin me llevó a casa, y allí llamé a Adrián.

ADRIÁN: Hola ingrata.
YO: ¿Ingrata? ¿Yo por qué?
ADRIÁN: Me tenías preocupado.
YO: Lo siento mucho... Estaba ocupada.
ADRIÁN: ¿Qué tal Atlanta? Hoy empezaste en el instituto, ¿no?
YO: Pues bien y sí... 
ADRIÁN: ¿Y qué tal?
YO: Me gustaría que estuvieras aquí... Hay muchas chicas que se acercan a mi por interés... Tengo miedo de no saber diferenciarlas.
ADRIÁN: ¿Interés? ¿Por qué?
YO: Por mi novio...
ADRIÁN: ¿Llevas ahí dos días y ya con novio? No pierdes el tiempo (Se ríe)
YO: Bueno, pero a él lo conozco de antes... ¿Qué tal todo por ahí?
ADRIÁN: ¿Mi vida o tu entre comillas familia?
YO: Las dos cosas...
ADRIÁN: Pues mi vida bien, sin muchos cambios, solo que te hecho de menos, y mucho... Y bueno, David está que trina porque te fuiste y sabe que es por él, lo que más le fastidia, en mi opinión es no poder violarte de nuevo...
YO: Pues que se joda.
ADRIÁN: Bien dicho... Bueno, y tus entre comillas padres no dijeron nada, la gente se cree que te has ido de intercambio, no sé si lo están diciendo ellos o son especulaciones.... Pero no tienen plan de ir a buscarte, aunque no me fiaría de David... ¿Tu novio lo sabe?
YO: Sí, se lo dije hoy... No se lo tomó muy bien.
ADRIÁN: Es que no es algo que se suela tomar bien, si no te has dado cuenta...
YO: Ya lo sé... Tengo que colgar, aquí es tarde... Si pasa algo llamame.
ADRIÁN: Tranquila, adiós.
YO: Te quiero (Cuelgo)

Adrián me había dicho que David podía ir a buscarme... No creo que lo haga, no puede... Tarde o temprano sabrá donde estoy, pero Justin me podrá proteger. Podrá y lo hará, él mismo me lo ha asegurado cenando. Tengo que llamarle.
Cogí el teléfono y marqué su número. Me contestó al primer tono.

JUSTIN: ¿Qué pasa princesa?
YO: Justin... Te necesito.
JUSTIN: Ahora mismo voy... Pero dime qué es lo que pasa.
YO: Es sobre mi "hermano"
JUSTIN: Ya estoy llegando, ahora nos vemos.
YO: Gracias...
JUSTIN: No me las des todavía (Cuelga)

Alguien toca al timbre y bajo corriendo las escaleras para abrir, pero Helen se me adelanta, allí está Justin, con cara de verdadera preocupación. Nada más verle corro a sus brazos y él me envuelve, protector, siempre me he sentido bien cuando sus brazos me rodean
Le hago subir a mi cuarto y al llegar me siento en la cama cubriendome la cara con las manos.
-Dime qué ha pasado-dice Justin sentándose a mi lado.
-Un amigo me ha dicho que a lo mejor vuelve... Yo no quiero que vuelva... Tengo terror a que vuelva, es más que eso, pánico... Mi vida empieza a ser feliz de nuevo y yo... No quiero que venga...-estaba a punto de llorar, aunque todavía no.
-Anna-me hace mirarle-nunca dejaré que pase eso... Si viene no te va a tocar.
-Justin... No solo tengo miedo de lo que pueda hacerme a mi, sino a ti también... Él piensa que soy suya...
-Porque te desvirgó-musitó Justin.
-Sí....-recordarlo me daba dolor de cabeza.
-Pues te voy a decir una cosa Anna, tú nunca serás suya... Porque tú no eres de nadie de quien no quieras ser... Y de él no querías, así que no eres suya.-Pero él no piensa así-
-¿Y tú qué  piensas Anna?
-Que no quiero ser suya...-una lágrima se deslizo desde mis ojos.
-Pues no lo seas...-
Justin me dio un beso dulce, profundo, todo lo que una chica pudiera desear y más se encontraba allí, en él, en Justin Drew Bieber Mallette... Mi novio.

CAP 10°

Las horas se pasaban muy lentas sin Justin. Más lentas aún que en España. ¡Más lentas que un día en Mercurio! Además era obvio que mucha gente se acercaba y me hablaba por puro interés sobre Justin, Beth me había parecido maja, ella era una de las personas que no parecían estar obsesionadas con MI novio... ¿Estoy celosa? No, claro que no pero... Todas esas chicas lindas lo admiran.
Por fin sonó el timbre del final de las clases, y alguien me llamó al móvil, por un momento temí que guera algún integrante de mi "familia", pero no, era Justin.

YO: ¿Aló?
JUSTIN: Hola, estoy esperándote fuera, tengo una sorpresa.
YO: Ahora salgo... Quiero hablar contigo.

NARRA JUSTIN
Llevaba como diez minutos esperando fuera del instituto, y entonces oí la campana del final de las clases. Decidí llamar a Anna para que no se asustara.
Contestó al segundo timbre.

ANNA: ¿Aló?
YO: Hola, estoy esperandote fuera, tengo una sorpresa.
ANNA: Ahora salgo... Quiero hablar contigo.
YO: Vale... No te demores mucho (Cuelgo)

¿Qué quería decirme? Un escalofrío recorrió toda mi espalda, había hecho algo mal, seguro que algo había fallado en mi comportamiento.
La veo caminar hacia mí. Una diosa encerrada en un cuerpo perfecto, noto las miradas de un grupo de chicos fijas en ella, realmente en partes demasiado íntimas de ella. ¿Qué se creían?
-Hola linda-la saludé dandola un beso. Un beso del que no se zafó, aunque que tampoco me siguió-¿Te pasa algo?
-Obvio. Me pasa de todo Justin...-suspiró pesadamente.
-Cuentame-
-Me ha llamado una amiga de España, me ha contado que su medio hermano abusó de ella... Sexualmente-parecía tener un nudo en la garganta con el que luchaban sus palabras-Y tiene miedo de contarselo a la persona que más quiere en el mundo porque él puede pensar que es una cualquiera o una... No sé... Cualquiero cosa, pero en realidad ella está sufriendo cada día por ello...-parecía triste al pronunciar esas palabras.
Me lancé hacia ella y la abracé.
-Anna, por lo que más quieras... Dime que esa chica es una chica que realmente es una amiga de España y que esos... Enfermos no te tocaron ni un pelo a ti... Dimelo-
No contesta, simplemente llora más fuerte, y yo la abrazó con más dulzura, toda la dulzura y el amor que jamás he sentido.
-No me dejes Justin... Yo no quería...-balbuceaba.
-¿Cómo te voy a dejar por eso?-estaba atónito-Nunca haría eso, Anna, tú... Lo has tenido que pasar fatal viviendo en esa casa... Y no voy a permitir que lo vuelvas a pasar mal. Y menos por culpa de tu hermano...-
-Te amo-
-Yo más a ti... Ahora entra en el coche y ven... Tengo una sorpresa.
--Siento no habertelo dicho antes...
-Te entiendo, pero no quiero que vuelvas a pensar de mí así. Siempre
Estaré a tu lado-
-Prometelo-
-Prometido-
-Por eso me escapé de casa...
-¿Cuándo empezó a...?-no terminé la frase, era demasiado fuerte como para decirlo en alto.
Anna bajó la cabeza.
-A los catorce...-
Apretaba mi mandíbula para intentar calmar mi rabia.
-¿Te hacía... Daño?-pregunté sintiendome de lo más impotente.
-Me pegaban...-dijo cerrando los ojos.
-Los mato-murmuré.
-Creo que el primero en quien sospecharían sería en ti-Anna me intentó hacer sonreir, pero fue completamente en vano.
-¿Alguien te protegía?-pregunté clavando los dedos en el volante.
-De la familia no... Pero mi mejor amigo y otro chico impedían que mi "hermano" me tocara... Lo han hecho varias veces-contestó mi novia abriendo los ojos-Lo siento tanto...
-¿Sentir? ¿Qué sientes, Anna? Nada de lo que te ha pasado es culpa tuya...-
-No debo de caerle muy bien al destino...-
-Pues al parecer yo sí, me hizo reencontrarme con la chica de mi vida-
Llegamos al sitio de mi sorpresa, una preciosa playa de blanca arena y mar azul. Una playa con la que toda persona sueña. Técnicamente no es una playa, es una especie de lago artificial al que le han puesto arena en los bordes, yo no podía llevar a Anna a la playa ese día, pero algún día la llevaría a una de verdad.
-Esto... Es precioso Justin-murmuró.
-Y tú encajas bien en ello-
Sabía lo cursi que había sonado eso, pero es lo que pasa cuando te enamoras, deliras cosas cursis hasta no poder más. Eso es lo que nos iba a pasar a nosotros, amigos de siempre, enamorados el uno del otro. Estaba totalmente cabreado con el mundo por lo que Anna había sufrido, con que nadie lo hubiera denunciado, ni ella ni sus padres... Tenía miedo de lo que pudiera pasarle a Anna realmente, si la hacían volver... Yo volvería con ella, no se me ocurriría dejarla sola, porque simplemente sería inumano. No dejaría que la tocaran. Nunca.
Anna me tomó del cuello y me dio un dulce besoque le seguí encantado. Sabía lo mal que lo había pasado, lo solo que se debía haber sentido en la compañía de esos depravados mentales.
-Tengo miedo de que me hagan volver...-
-No lo harán, yo no les dejaré hacerlo, lo que te hacían...-respiré para intentar calmarme-No te lo volverán a hacer. Si es necesario me voy allí contigo Anna.
-Eres muy dulce-me susurró.
-Te amo-le susurré.
Ella me correspondió con un dulce beso. Amaba que hiciera eso, tomar la iniciativa, no todas las chicas besaban sin que el chico lo hiciera antes, pero claro, ella no era como las otras chicas. Ella era mejor.

viernes, 8 de febrero de 2013

CAP 9°


Al día siguiente

NARRA JUSTIN

Me desperté y vi a Anna a mi lado, se me había olvidado que habíamos dormido juntos (Sin hacer nada personas malpensadas!) Se veía muy hermosa, pero la tenía que despertar, hoy era lunes y tendría que ir al instituto. Moví lentamente su brazo, y ella no se despertaba. Le susurre cosas al oído, y no se despertaba. Junté mis labios a los suyos, y lentamente abrió los ojos.
-Buenos días, Bella Durmiente-le susurré.
-Buenos días...-dijo estirándose-¿Qué pasa que tanto me miras?
-Es que te ves hermosa al despertar-
-Mentiroso-me besó.
-Hoy tienes clase...-suspiré.
-¿Ya es lunes?-
-Ya es lunes-
-No quiero ir...-se tapó la cara con la sábana.
-Anna, tienes que ir... Es el primer día... Te acompaño a casa para que cojas tus cosas y te llevo, ¿qué te parece?-
-Que prefiero quedarme contigo-
-Y yo... Pero tienes que ir, no querrás ser una ignorante, ¿no?-
-No seré una ignorante, no seas malo-
Suspiró lentamente y se levantó pesadamente de la cama [Cuanto Mente!]
Se puso los vaqueros (ya que no los llevaba puestos) y me miró con cara de impaciencia.
-¿Vamos?-preguntó.
-Bueno, me dejarás cambiarme al menos-dije levantandome de la cama.
-Sí, sí... Me voy a desayunar, no te demores mucho-
Anna salió de mi cuarto y yo me duché y me vestí con lo primero que vi. Cogí una gorra y unas gafas de sol. Bajé y la vi hablando animadamente con mi madre. Estaba desayunando un bol de mis cereales con leche. Me acerqué a ellas y les besé la mejilla. Me senté al lado de Anna y le robé una cucharada de cereales.
-¡Oye!-se quejó-¡Son míos!
-¿Quién los ha pagado?-pregunté cogiéndole otra cucharada.
Anna me sacó la lengua como una niña de cinco años y yo la respondí con una sonrisa.
-Se ven muy tiernos juntos-dijo mi madre.
-Sí-sonreí yo-Nos tenemos que ir, Anna tiene instituto.
-Suena raro que lo digas cariño, adiós-contestó mi madre.
-Adiós Pattie-sonrió mi novia.
-Adiós cariño-sonrió mi madre.
-Pastelosas...-susurré.
-Iros antes de que te quedes sin móvil-me amenazó mi madre.
-Vayamos-le dije a Anna, y ella simplemente rió.
Su risa era perfecta, dulce... Todo lo que una sonrisa de una princesa es. Subimos al coche y en poco tiempo llegamos a su casa, donde su amiga Helen la esperaba con mala cara.
-Pensaba que te habían hecho volver-dijo, parecía realmente asustada.
-Sé cómo protejerme-dijo Anna-Además, te envié un mensaje.
-No lo hiciste-se quejó su amiga.
-¿No?-Anna parecía confusa. Helen negó con la cabeza-, en cualquier caso, voy a cambiarme.
-De acuerdo...-dijo su amiga no muy convencida.
Anna subió a su habitación, y cuando Helen y yo nos quedamos solos, no pude más, mi preocupación me estaba matando.
-¿Qué la hacían?-pregunté con toda la suavidad que pude.
-¿No te lo ha dicho?-preguntó con incredulidad.
-No... Pero me preocupa muchísimo-me sinceré.
-Yo lo siento, pero es algo que tiene que decirte ella... Y tienes que apoyarla-
-¿Pero por qué no confia en mí?-pregunté.
Estaba totalmente frustrado, Anna decía que estaba enamorada de mí desde que éramos niños, pero no se sinceraba conmigo.
-No es que no confíe en ti... Creo que lo que le pasa es que teme que la rechaces por lo que le pasaba, o lo que le hacían... Es que es muy fuerte... Tienes que demostrarle que pase lo que pase nunca la abandonarás... Ni pensarás de ella cosas que no puedas probar... Que no la rechazarás, ni aunque empiece a robar a abuelitas-me explicó.
No lo entendí del todo, le iba a preguntar pero Anna apareció por las escaleras, iba preciosa, como siempre. Llevaba unos vaqueros de color morado y una camiseta blanca en la que ponía "SWAGGIE" y unas supras negras, llevaba el pelo suelto, con sus ligeras ondas que le daban un toque sexy.
-Te ves hermosa-le dije. 
-Y tú idiota-me contestó sonriendo.
Llevaba una mochila negra con puntos lmorados puesta en un hombro. Dos cosas moradas, me encantaba.
Salimos de su casa y nos metimos de nuevo en el coche, conduge y estuvimos hablando y riendo. Nuestro segundo día de novios. Supe que la amaba, llevaba mucho tiempo enamorado de ella, no estaría más alejado de ella. No me refería a estar todo el día pegado a ella, o saber dónde estaba en cada momento, sino poder amarla todo el tiempo, que ella lo supiera. Cuando llegamos al instituto de Anna, me bajé y le abrí la puerta para que saliera. Unas chicas se me quedaron mirando, ¡Mierda! ¡Se me ha olvidado la gorra y las gafas!
Anna salió y cuando se giró para irse, la retuve por el brazo e hice que se girara, junté sus labios a los míos.
-Te quiero-me susurra.
-Pasa un buen día-le sonrío y me vuelve a besar, esta vez de forma más apasionada.
Anna entró al recinto y un montón de chicas se acercaron a ella, yo me metí de nuevo en el coche y me fui.

NARRA ANNA

Bajé del coche de Justin y noté que unas chicas le miraban, había olvidado que era famoso... En fin. Me giré para irme, estaba algo nerviosa, en España era buena en los estudios y tenía buenos amigos, pero aquí solo conocía a Justin y a Helen.
Justin me agarró del brazo y me giré para verle, entonces me besó, nuestros labios parecían imanes, y nuestras lenguas luchaban de nuevo.
-Te quiero-susurré.
-Pasa un buen día-me sonríe, y no puedo controlar el impulso de volver a besarle.
Entré dentro del recinto, era una especie de aparcamiento/patio. Nada más hacerlo, se acercaron a mí unas chicas.
-¿Ese era Justin Bieber?-preguntó ilusionada una de las chicas.
-Obvio que era él-reprendió otra.
-Hola, me llamo Beth, si te molestan es porque son unas beliebers locas que ven a Justin Bieber donde quiera que vayan... ¿Cómo te llamas?
-Soy Anna-dije titubeando.
-¿Era él?-preguntó la chica que había hablado primero.
-Bueno... No sabría decirte-contesté de nuevo dudando.
-¡OMB! ¡Era él! ¡Eres su novia! Mi nombre es Molly, ¡encantada Anna!-exclamó la chica.
-Me voy a morir... Yo soy Alisson-dijo tartamudeando.
-Encantada-sonreí.
-No te había visto por aquí nunca, ¿te has mudado recientemente?-pregunto Beth.
-Algo así, yo en realidad soy de España.
-¿Y qué haces en Atlanta?-preguntó Alisson.
-Me escapé de mi casa... Y ahora vivo con una amiga... Aquí-suspiré al recordar a David.
Sonó el timbre y entramos al salón, que estaba casi lleno.