miércoles, 30 de enero de 2013

Cap 1º

ACLARACIONES.

Cuando son pensamientos que se piensen en el momento se ponen en cursiva y subrayada, EJEMPLO: no puede estar pasando eso... Y cuando está en cursiva están hablando por teléfono.

NARRA ANNA.

Estaba tumbada en la cama, como cada miércoles donde me paraba a pensar en ese incendio, en el incendio que había matado a mi padre al ser bombero, el incendio que había matado a mi madre al trabajar en esa fábrica, el incendio que me había dejado sola en una existencia que odiaba. En una casa de putos maltratadores. Cada miércoles de cada semana reflexionaba sobre eso. Cada miércoles de cada semana, mis ganas de irme a vivir con Helen, a cualquier sitio, con tal de huir de esa familia de inútiles, me iría hasta la luna, moriría con tal de olvidarlos. Olvidar cómo mi "hermano" David, me quitó toda la inocencia que me quedaba, solo a los catorce años, cómo mis "padres" Lola y Javier lo permitieron sin decir nada.

*FLASHBACK*
Había llegado a casa, era demasiado pronto y Lola y Javier todavía no habían llegado. Entraste en casa, y todavía llevabas el maldito uniforme que te obligaban a llevar, esa falda por medio muslo de color gris, la camisa blanca y abotonada y el jersey verde oscuro.
-¡Ya estoy aquí!-saludé como todos los días.
Durante esa época era mi hermano, se portaba como cualquier hermano, incluso le apreciaba, aunque solo fuera un poco. David no respondió, así que supuse que estaría con algunos amigos, o que habría salido a una disco... O cualquier otra cosa.
Subí a mi habitación y ahí estaba David, sentado en el suelo.
-¿Ha pasado algo?-estaba algo preocupada.
-No...-Se levantó y cerró la puerta con el pestillo.
-¿Qué haces, David?
Sabía lo que estaba haciendo, sabía lo que iba a pasar en ese momento, ya lo había intentado antes, pero nunca habíais estado solos, así que solo le negabas y él se iba.
-Ya lo sabes-mirándome de forma pervertida.
-No, ya te lo he dicho... No quiero-me echaba hacia atrás.
Él solo asentía, y me seguía, empecé a correr para encerrarme en el baño, pero antes de poder hacerlo, él me alcanzó, me quitó el jersey y la camisa, dejándome en sujetador... Me lo desabrochó lentamente y lo quitó, empezó a lamerme los pezones enrollando su lengua contra ellos, que inevitablemente estaban duros, a pesar de que no quería. Intentaba que me soltase, pero no podía, empecé a pegarle, y se sacó una especie de cuerda del bolsillo con la que me ató a la cama y me puso una mordaza en la boca. Me quitó la falda casi rompiéndola así me quitó las bragas y bajó hasta mi feminidad, chupándola haciendo que me revolviera e intentara zafarme. Pero no podía, finalmente se quitó los pantalones y me penetró fuertemente haciéndome más daño del que nunca había sentido antes. Me penetró cada vez más rápido hasta que en vez de placer, me daba dolor, aunque no paró, a la hora y media de estar así, me besó en la boca, me desató y se fue. Nada más terminar, fui a la ducha y me tiré allí casi media hora.
-No te demores tanto...-me decían los amigos de David.
-Sé que te ha gustado-decía él.
Cuando salí de la ducha, salí en toalla, aunque corrí lo suficiente como para que ninguno me tocara. Me eché a la cama y me puse a llorar, más tarde llegaron Lola y Javier, reían como locos, y al ver que no cenaba, supieron lo que había pasado... Y no hicieron nada.
*FIN DEL FLASHBACK*

Tendría que ir a clase, por suerte, ya no estaba en ese estúpido de pijos con uniforme, sino en uno público donde podía llevar mi ropa. Me vestí con mis vaqueros pitillo negros y mi camiseta azul de nike, que ponía: "Just Do It", era de chico, pero a mí eso me daba igual, me la había quedado, pertenecía a mi hermano, Mario.
Para mí el instituto no era tan malo, allí tenía a mi mejor amigo, Adrián, que siempre me apoyaba, lo único que no me gustaba de él era que era demasiado mujeriego, se había tirado a medio instituto, pero realmente era un chico muy dulce, prácticamente no tenía amigas (chicas) porque ninguna le veía más que su físico (buen cuerpo y buena cara), aunque yo sí.
El camino fue rápido, iba andando y pensando en mis cosas, más bien deprimiéndome. Al llegar a la entrada, noté unos brazos rodeando mi cintura.
-Hola, guapa-dijo una voz que conocía muy bien.
-Hola, feo-respondo dándole un beso en la mejilla.
-Eso no lo piensan las demás-
-Hahahaha, pues yo sí-
-¡Qué dolor! No me lo esperaba-
-Tonto... Vamos a clase...-
Entramos en clase lentamente. El día pasó rápido, sin mucho movimiento, como siempre, estabas con Adrián en los patios y sola en las clases.
Llegaste a tu casa, aunque realmente no era tu casa, y allí estaban unos amigos de David. Mierda... pensé. Antes de entrar, me paro en la puerta y cojo el móvil para llamar a Adrián.
ADRIÁN: ¿Sï?
YO: Necesito ayuda...
ADRIÁN: ¿Qué pasa?
YO: Están aquí... (Adrián lo sabía todo sobre eso)
ADRIÁN: Tranquila, yo también estoy, he acompañado a Sergio.
YO: ¿Enserio?
ADRIÁN: Tranquila, no dejaré que te toque
YO: ¿Cómo?
ADRIÁN: Sabes que soy fuerte, te acompaño a tu cuarto...
YO: Te quiero, eres lo máximo.
ADRIÁN: Yo también, entra ya.
Colgué el teléfono y entré en la casa, allí me encontré a David esperándome apoyado en el marco de la puerta... No había nadie a su alrededor. Intenté pasar a su lado para subir a mi cuarto, pero me agarró del brazo y me apoyó contra la pared acercando sus labios a los míos.
-¡Ya has llegado, Anna!-gritó Sergio.
-¡Bien!-gritó Adrián.
Apartó a David y me dio un abrazo. Me agarró de la mano y Sergio y él me llevaron a mi cuarto. Les di un abrazo.
-Gracias chicos...-a punto de llorar.
-No es nada...-empieza Adrián.
-Ese es un deprabado...-continua Sergio.
-Le deberías denunciar-dice Adrián.
-¿Yo? Me tomarían por mentirosa... No tengo pruebas...-dije bajando la mirada...
-Eso da igual...-
-Tiene razón, Anna...
-Chicos, en poco tiempo me mudaré y podré huir de él-dije tumbandome en la cama.
-No te vayas...-dijo Adrián colocandose a mi lado.
-Tengo que irme... Lo tengo decidido-le respondí.


♥GIRLRAUHL

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