jueves, 31 de enero de 2013

CAP 5º

Me acaba de llamar bobo y ni siquiera me molesta... ¿Qué me está pasando? Céntrate Bieber. Era como si esa chica que apenas conocía me podía hablar así de suelta... Y yo a ella, sentía como que la conocía de siempre, y a lo mejor era así, si era esa chica... Así sería, pero el caso es que no estaba seguro de que fuera ella, no completamente, ¿qué pasaría si me equivocaba? Quedaría fatal, ¿pero y si no era así? Si realmente era ella... 
-¿Has ido mucho a Canadá?-rompí el silencio-
-De pequeña iba siempre que tenía vacaciones...-
-¿Por qué ibas?-
-Allí tenía un amigo... Bueno, era mi mejor amigo... Me hacía llamarlo Drew, aunque sabía que no se llamaba así... Bueno, pues nos llevábamos muy bien... Fue con el que pasó lo del morado... Bueno, con él me lo pasaba muy bien, hasta que me acabé medio enamorando de él, y en nuestro último verano juntos, le abracé como si no hubiese un mañana, no sabía por qué lo había hecho, lo comprendí un mes después...-
-¿Qué paso?-
-Mi familia murió un miércoles... Un mes después... Me adoptó la familia de la que me he escapado, ellos no iban a ningún sitio, y no me dejaron volver, ni siquiera aunque fuera para despedirme... Todo por que esa familia es rica y ese chico no tanto... Son unos putos hipócritas que no aceptan que el dinero no lo es todo...-
-¿Qué harías si encontraras a ese chico?-
-Seguramente... Se lo explicaría y le abrazaría lo más fuerte que pudiera, le pediría perdón .. Le diría que los veranos a su lado me han hecho sonreír en malos momentos, que le sentía a mi lado aunque no lo estuviera, pero sobretodo me disculparía y le diría que me acabé enamorando de él...-
-No creo que te culpe de nada...-
-Eso no lo sabes...-
-Créeme que una persona lista no se enfadaría por eso, yo al menos no lo haría-
-¿Qué sentirías? ¿Qué me dirías?-
-Te diría que lo entiendo todo, que no tienes nada por lo que disculparte, pero que me rompía el corazón que no intentaras contactar conmigo, pero que ahora lo entiendo. Que cada día era mejor que el anterior porque me proponía visitarte nada más que me dejara mi madre, te diría que de siempre he estado enamorado de ti y que sinceramente lo sigo estando, te diría que las tardes junto ti, te diría que no quería separarme de mi, que todas las cartas que te enviaba y que tú no me respondías no importan porque ya sé por qué no lo hacías. Porque no las recibías, te diría que puedes confiar en mí para cualquier cosa, que no te llevaría a ningún callejón por tu simple sueño. Te diría que a mi lado puedes estar bien, que corresponderé tus lágrimas con abrazos, que como de pequeños, juntos seríamos los protectores del morado... Te diría que te he echado de menos... Que siempre he estado pensando en ti, que nunca te he olvidado, y que nunca lo haré-
Anna se acercó a mi y me dio un abrazo casi tan fuerte como la vez que se despidió de mi, ese verano en Canadá.
-Te he echado de menos, capitán-me susurró al oído.
-Yo más, soldado-
Capitán era mi apodo, el capitán de salvamento del morado, y ella era la soldado del morado, nos habíamos puesto esos nombres la primera vez que habíamos salvado algo morado.

*FLASHBACK*
Estábamos caminando por el parque, teníamos a penas seis años yo y cuatro ella, caminábamos sin ningún rumbo fijo, ya que así era siempre que estábamos juntos, éramos tan amigos que al pasar el tiempo juntos se burlaban de nosotros porque parecíamos novios, pero a nosotros no nos importaba nada de eso.
Vimos a unos chicos que se burlaban de otro chico más pequeño que yo, nos acercamos. Se burlaban de él diciendo que su chaqueta morada era de niña.
-Esa chaqueta no es solo de chica-dijo mi amiga Anna.
-Tiene razón, el morado es un color para chicos y chicas-la apoyé yo.
-Así que dejad de meteros con el niño-dijo de nuevo.
-Ya vinieron los novios pobres...-empezó a decir uno de los chicos.
Tenían mi edad, seis años, nos conocíamos del colegio, pero ellos no conocían a Anna, solo sabían que siempre iba conmigo, así que también nos llamaban novios. Ellos sabían que no tenía mucho dinero, y que a mi madre y a mí nos costaba tener dinero para llegar a fin de mes, pero al menos éramos felices.
-Al menos tenemos quien nos quiere-dijo Anna cogiendo mi mano.
-Ya es oficial-dijo el chico.
-Sueltale-le ordené.
-¿Qué van a hacer? ¿Van a pegarme?-
-Yo no pego...-empecé a decir.
-Solo dejas que te peguen-dijo el chico.
Se acercó a mí soltando al chico que tenía agarrado del cuello que salió corriendo y llorando, yo me fui echando para atrás.
-Vas a morir-me amenazaba.
Me pegó varios puñetazos, pero Anna saltó a su espalda haciendo que parara, finalmente él se fue y ella se acercó a mí.
-¿Estás bien?-me preguntó preocupada.
-Sí, bueno... Un poco desmejorado-me reí y me dolía el abdomen.
-Somos como del ejército...-
-Sí, descanse soldado...-me volví a reír.
-No se ría capitán, le va a doler...
*FIN DEL FLASHBACK*

-¿Por qué no me dijiste que te llamabas Justin?-pregunta separándose de mí.
-Era pobre... Todos allí me conocían como Justin el pobre... No quería que te fueras...-
-¿Cómo me iba a ir solo por tu situación económica? Nunca haría eso, y menos con dos, tres, cuatro, cinco ni seis años...-
-Cuando te fuiste... Pensé que era porque habías descubierto que era... Bueno, ya me entiendes, y que no querías verme más por eso...-me sinceré.
-Yo nunca haría eso...-dice y me da un abrazo-pensé que nunca te iba a volver a ver...
-Habría ido a buscarte...-
-Te eché de menos, capitán-me susurra todavía abrazándome.
-Y yo a ti, soldado-
-Idiota-
-Boba-
-Tonto-
-Un tonto del que te enamoraste-digo sonrojado.
-Una boba que hizo que te enamoraras-dice igual de sonrojada.
Me fui acercando a su cara, poco a poco, quería besarla, era un impulso, seguía enamorado de esa niña impulsiva y rara de seis años, ahora tenía diecisiete, y seguía igual de bella, su cara parecía de un ángel en vez que de una persona. Ella había estado enamorada de mí, y yo de ella, ¿pero seguía enamorada? Yo sí, aunque haya salido con muchas chicas, nunca dejé de pensar en ella.
-Sigo enamorado-le susurro.
Nuestros rostros están a unos centímetros el uno del otro, noto su respiración agitada en mi cara, y sus mejillas sonrojadas hacen que me guste más.
-Yo también-me susurra mordiéndose el labio inferior.
-¿Sales con alguien?-pregunto, parece dudar, y finalmente niega con la cabeza-Yo tampoco...
Finalmente, ella junta sus labios con los míos, sorprendiéndome completamente, esa inocente Anna parecía haber perdido parte de su inocencia, aunque eso no la hacía menos hermosa. Le sigo el beso cogiendo su cintura con mis brazos y ella entrelaza sus dedos en mi pelo. Separo sus labios de los suyos solo unos centímetros.
-¿Quieres salir con Justin Bieber?-pregunto.
-Quiero salir con mi capitán-dice mordiéndose el labio inferior.
No puedo resistirme, esta vez soy yo quien la beso, ¿pero qué otra cosa podía hacer? Estábamos enamorados desde hace como mínimo once años... Yo más, desde hace catorce años...Y hacía once que no nos veíamos, habíamos sido los mejores amigos del mundo,  un capitán y su soldado, y ahora seríamos un tonto idiota y su boba.

NARRA ANNA

-Un tonto del que te enamoraste-dice con las mejillas sonrojadas.
-Una boba que hizo que te enamoraras-digo igual de sonrojada que él
Se acercaba a mi cara poco a poco, quería juntar mis labios, pero a lo mejor no debería... Habíamos sido solo amigos, tenía unas ganas locas de acabar con la distancia de nuestros labios, veía como se mojaba los labios y le mordía el labio inferior, estaba segura de que él no se daba cuenta de que lo hacía, sería un reflejo de esos que no se pueden controlar.
-Sigo enamorado-me susurra, noto su aliento en mis labios, eso hace que el impulso se haga aún mayor, si no era lo correcto, a la mierda, en mi vida no había sitio para lo correcto.
-Yo también-susurro, me muerdo el labio inferior para intentar acabar con ese maldito impulso que podía arruinar nuestra amistad.
-¿Sales con alguien?-pregunta, tengo un nudo en la garganta, según creía no lo tenía, no podía contar a David, él no salía conmigo, solo me violaba, eso no es salir con alguien, es forzarle... No, no, eso no es una relación, no, no salía con nadie, pero no podía hablar por culpa del nudo, así que simplemente niego con la cabeza-Yo tampoco...
Pista libre, simplemente podía hacerlo, si acababa con nuestra amistad, lo arreglaríamos, pero no podía pasar del impulso, era demasiado grande, necesitaba juntar nuestros labios, sentir su esencia cerca de mí, más cerca de mí. Me acerqué y junté mis labios con los suyos dulcemente, noté su sorpresa, porque al principio no reaccionó, eso me hizo sentir que no debía haberlo hecho, pero acto seguido, él reaccionó siguiendo mi beso, sentía que nuestras lenguas estaban como en una lucha para demostrar quién quería más al otro. Pone sus brazos en mi cintura, y yo pongo mis brazos en su cabeza entrelazando mis dedos en su pelo. Separa sus labios de los míos. ¿No le ha gustado? La he cagado... Mierda... Qué mal... Siempre lo hago todo mal. Todo... 
-¿Quieres salir con Justin Bieber?-
Uuuuffff... Menos mal, le ha gustado... ¿Salir con Justin Bieber? A lo mejor no, pero con mi pequeño Drew, mi capitan, mi idiota... Sí, con él sí, no parece haber cambiado en espíritu, no necesito pensarlo más... ¡Dios sí!
-Quiero salir con mi capitán-otra vez me muerdo el labio inferior, simplemente por vergüenza, por que muchas noches soñaba con algo parecido.
Me besa, suavemente, llevaba enamorada de él desde los cuatro años, desde el momento que le pegaron por defender a un chico por llevar una sudadera morada. Eso significaba que llevaba enamorada de él trece años, de los cuales, once los había pasado alejada de él.


♥GIRLRAUHL

miércoles, 30 de enero de 2013

CAP 4º

-No me lo puedo creer-decía mi amiga-Eres Justin Bieber...
-¿No eras un músico mediocre?-
-Bueno...-rió-Un músico que empezó en una escalera.
-Claro...-

NARRA JUSTIN

Anna estaba que no se enteraba de nada, y la otra chica parecía no creer que estuviera ahí. ¿No me conoce? Bueno, algún caso tendría que haber, y ella parece muy... amable... 

-¿Hasta cuando vas a estar aquí?-preguntó la chica más mayor.
-Pues... Hasta que dejen la puerta libre no me podré ir-
-Bueno, no te molestamos más Helen, ¿subimos?-me preguntó la otra chica, Anna.
-Vale...-sonreí.
Me llevó a la segunda planta, a una habitación de puerta blanca, como las otras, cuando entramos, me quedé boquiabierto, la habitación era morada, había un escritorio de madera clara y una estantería y un armario de color blanco. No había nada más, solo una mochila.
-Me gusta el color de las paredes...-
-Sí bueno, es mi color favorito-sonrío.
-¿Enserio? El mío también, desde niño-
-¿Sí? Igual que el mío, desde que recuerdo, me acuerdo una vez que íbamos por Canadá un amigo y yo y había unos chicos escupiendo en el suelo morado, los dos llevabamos camisetas moradas y al pedirles que pararan, se burlaron, y nos persiguieron hasta que entramos en un parque y les perdimos... Recuerdo muchas cosas con este color, cosas buenas...-dijo la chica.
No puede ser, ¿ella es la chica? Tengo un recuerdo igual en el mismo sitio,,, Es imposible que no sea ella, pero bueno... A lo mejor no... Hace años que no veo a esa vieja amiga, aunque también se llamaba Anna, tiene que ser ella, si no ¿quién?
-Qué experiencia-consigo decir, aunque un nudo se forma en mi garganta.
-Entonces, ¿eres un buen músico?
Asentí.
-¿Me cantas alguna canción?-preguntó sonriendo.
-¿Yo?-
-Claro, tú...
-¿Por qué no un video de youtube?-
-Eeeeem... Vale-dijo no muy convencida.
Le puse la canción de "Santa Claus Is Coming To Town" (http://www.youtube.com/watch?v=nAI_xI9wQnE)
Y se quedó con la boca abierta.
-¿Qué te parece?
-Huuuum... Pues... El video es muy raro...-dijo entrecerrando los ojos.
-Me refería a mi voz...-
-Bueno... Tu voz está bien... Pero...
-¿Pero...?
-No son ganas de ofenderte... Pero parece como muy electrónica, ¿no?
-¿¡Electrónica!?
-Aaiiii... Lo siento...
-Eso es solo por el video...
-Pues cántame-
-Aiiiii.... Vale.
Empecé a marcar el ritmo con mi pierna, el ritmo de "boyfriend" y empecé a cantar, cada vez que abría los ojos, veía su boca más abierta, cuando acabé la miré directamente a los ojos.
-¿El veredicto?
-Wow... ¡Qué voz tan... dulce! Y bonita y...
Me dio un ataque de risa al ver lo directa que era.
-En fin... ¿Qué quieres que te diga?-dijo como protegiéndose.
-¿No te parece una voz electrónica?-
-Malo-
-¿Y el malo soy yo? Me debería tomar mal que no me conocieras...-
-No conozco a nadie del mundo de la música, bueno... A ti ahora, no me permitían escuchar música...-
-¿Quiénes?-
-Bueno... Javier y Lola y tampoco David... Mis... Bueno, se les podrían llamar padres y hermano...
-¿Se podrían llamar?-
-No son mi familia biológica-
-Pero de todas formas, si alguien te cuida, es tu familia, aunque sea de sangre o no...-
-El caso es que ellos no me cuidaban-
-¿Te mandaron aquí?-
-Me escapé-
-¿Por qué?-
-Porque no aguantaba más en esa puta casa...-
-No palabrotas... ¿Y tan mal te trataban?-
-No lo sabes tú bien-No parecía molesta por hablar conmigo así, pero el dolor parecía traspasar su alma.
-Pero no te gustan los callejones-
-Bobo-dijo riéndose.


♥GIRLRAUHL

CAP 3º


ACLARACIONES.

Ahora, todo lo que esté en negrita será que hablan en español, y ya que está en Atlanta, va a ser poquito. Y con Helen habla en inglés para practicar.

NARRA ANNA.

Acababa de llegar Helen con su coche.
-Hola-dijo con cierta dificultad, hacía años que no hablaba español, y yo la entendía, seguro que me pasaría eso más adelante.
-Podemos hablar en inglés...-
-Gracias-se ríe-hace demasiado que no hablo español...-
-Ya me imagino-sonrío de forma forzada.
-Vamos en el coche, ¿no?-
-¿Queda muy lejos?-
-Eeeeeem... Sí, de aquí bastante lejos-
-Vale, entonces sí.
Me senté de copiloto y dejé la mochila en el asiento de atrás. Estaba claro que debía comprarme ropa... Llegamos a su casa, era un duplex bastante bonito, la parte de arriba con las habitaciones (cuatro) y un estudio y los baños; y la parte de abajo con el salón, la cocina, un baño y otro estudio. Era una casa muy bonita, y a de más muy grande. Me gustaba, a de más, había un parque en frente mío, bastante verde y bonito, un buen lugar donde correr, pasear o simplemente desahogarse.
-¿Puedo ir al parque de enfrente?-pregunté.
-Obvio, pero estate aquí antes de comer-
-¿Qué hora es?-
-Son las doce-
-Okay, claro que llegaré antes de comer-
-Vale, ve, enana.-
-Tonta...-
-¡Vete ya antes de que te eche!-
-Vale... Adiós-
-Chao-
Salí hacia el parque, y allí me senté en un banco, el parque era normal, como yo había pensado, había gente corriendo, otra gente comiendo pipas, otros patinando... Mucha variedad, y tuve la sensación de que ese parque me gustaría mucho. Me levanté para ir de nuevo a casa, ya que tenía hambre, aunque a penas había estado una hora, así que sería la una. Me puse a andar y vi algo que me llamó la atención, era un... ¿un búho? Lo observaba mientras caminaba, pero entonces me choqué con un chico, mierda... ya empezamos con la torpeza... Y eso que soy nueva aquí... Iba encapuchado y al caerse, también se le cayó la capucha dejando ver una especie de cresta en el centro de su cabeza y el pelo algo más corto a los lados. 
ASÍ (no sé cómo explicarlo, más como JB)


-¡Perdón ¡Perdón! ¡Perdón!-dije mientras le ayudaba a levantarse.
-Mierda... Bueno, no pasa nada... Pero ahora vas a tener que correr...-dijo el chico.
-¿Qué? ¿Por qué?
El chico soltó una risotada.
-Ven conmigo-me tomó de la mano.
Me llevó de la mano por las calles, nos perseguían un montón de chicas que gritaban, ¿por qué lo hacía? No tenía ningún sentido... Qué mal... Menos mal que llevaba calzado para correr. Me llevó donde un callejón, muy parecido a donde me llevaba David e intentaba violarme, y lo consiguió una sola vez. Al recordar esto, se me paró el corazón, ¿qué pretendía hacerme?
-No... Aquí no...-solo podía decir eso, lo que le decía a mi "hermano".
-¿Qué te pasa?-dijo confundido el chico-Aquí no nos encontrarán.
¿Quién no nos encontrará? Esperemos que no hable de la policía o de cualquier otra cosa... 
-No me gustan los callejones-contenías las lágrimas-Me traen malos recuerdos...
-¿Por qué?-
-Son malos recuerdos-
-A, lo siento...-el chico se acercó me quedé quieta, tenía muy malas costumbres.
Me abrazó como si me conociera de toda la vida, o como si nada pasara, por alguna razón me sentí mucho más segura en sus brazos.
-¿Cómo te llamas?-preguntó.
-Anna, ¿tú?
-¿Bromeas?-preguntó incrédulo, yo negué con la cabeza-Eeeem, soy Justin... Bieber.
-Me alegro de conocerte, Justin Bieber.
-¿Enserio? ¿No me conoces?-preguntó incrédulo.
-¿Debería?-
-¿Escuchas música?-negué con la cabeza-Eso lo explica todo...
-Eeeeem... No lo entiendo-
-Bueno, pues... Simplemente... Digamos que soy un músico mediocre...
-¿Mediocre? Si te siguen no se cuantas fans...-
-Bueno, algunas sí-sonrió.
-¿Y nos vamos a tener que quedar aquí?-pregunté.
-No te gustan los callejones... A lo mejor... ¿Sabes hacia dónde salir corriendo?
-Mmmmm... Más o menos... ¿Por?-
-Te perseguirán algunas cámaras si saben que estoy por aquí contigo-
-Ah, pues sí, sabría donde ir, adiós...-
Salí del callejón y vi que las chicas seguían allí, buscando como locas, y al verme, me empezaron a seguir.
-¡Ven!-le grité al chico.
Este me siguió, de nuevo cogiéndome de la mano, corrimos hasta casa de mi amiga, menos mal que me había dado las llaves, si no, nos hubieran devorado sus fans.
-¡Enana, ya estás aquí! ¡Qué rápido!-
-Eeeem, sí, estuve haciendo deporte...-el chico soltó una pequeña risa.
-¿Con quién vienes?-
-Es un chico con el que me he chocado y nos han empezado a perseguir y... No sé. Mucho lío. Esto no me pasaba en España...-
-¿Eres de España?-preguntó el chico sorprendido.
-Sí-asentí.
Helen salió de la cocina, y al ver a Justin, se quitó el albornoz de cocina (no sé cómo se llama xD)
-No me lo puedo creer. ¿No le has reconocido, Anna?
-No...-dije bajando la cabeza.
-¡Es Justin Bieber!-
-Ya me lo ha dicho él... ¿Tan conocido es?
-Internacionalmente-dijo mi amiga.
Helen estaba que lloraba de la alegría.


♥GIRLRAUHL

CAP 2º

UN MES DESPUÉS


Yo quería irme, pero lo que no quería era dejar a Adrián allí, solo. Bueno, solo no... Él siempre tenía compañía... Siempre me ha ayudado, pero tengo que empezar a vivir mi vida, yo, nadie por mí, yo. No puedo denunciar a David no solamente porque nadie lo creería, sino porque me tenían amenazada. No puedo esperar más, tenía que irme... No podía soportar más sus maltratos, físicos y mentales, con su permiso o sin él me iría, durante un año he estado ahorrando dinero, me puedo ir en una semana ya para Atlanta, ya he llamado a Helen y le he dicho que tardaría poco en llegar, tiene una habitación ya reservada para mí. Y una plaza de instituto. Y todo. Si no me dejaban salir de esa casa, me escaparía. Esa noche les preguntaría cuándo me podría ir, un miercoles tres de octubre.
-BAJAR A CENAR-gritó Lola.
Bajé las escaleras lo más rápido que pude. Y allí estaban todos con cara sonriente.
-Buenas noches-dije sentándome.
-Buenas noches-dijeron ellos a la vez.
¿Qué les pasa que están tan felices? Nunca están así... 
-Me estaba preguntando...-comencé a decir-¿Cuándo podré ir con mi amiga?
-¡Qué rápido nos quieres abandonar!-gritó David.
Claro que sí, si estás tú aquí... 
-Ya hemos hablado de esto antes, solo tienes diecisiete años, Anna, es demasiado pronto-dijo Lola.
Pero no para que me violen, bien, bien, menudo sentido común tienen en esta casa. Me fugo esta noche a comprar el billete y vuelvo...
Al acabar de cenar, fuiste a tu habitación, te duchaste, te cambiaste y saliste por la ventana (Estaba a poca altura) cogiste un el móvil y llamaste a Adrián para que te fuera a recoger con su coche (Él tenía dieciocho años) y así lo hizo.
-Hola, princesa-
-Hola guapetón-
-¿Vamos?-
-Venga-
Fuimos hasta el aeropuerto y allí compramos mi billete.
-No te vayas-
-Tengo que irme, Adrián...
-No tienes por qué, solo tienes que denunciarles, Anna-
-Pero no puedo hacerlo, tengo miedo...-

DESPUÉS DE UNA SEMANA.

Hoy sería el día que dejaría de pensar en el mal que me podía hacer esa familia, sería el día que abandonaría el instituto de esta ciudad, que abandonaría a Adrián y a Sergio, aunque no quisiera. Hoy sería el día que pisara mi nuevo hogar, con mi mejor amiga. Hoy sería el día que todo el sufrimiento... Bueno, no acabaría, pero al menos no irá a más. Y con eso a mí me vale. Hoy sería el día en el que todas las violaciones acabarían, igual que los maltratos físicos y los insultos. Hoy acabarían los días en los que David me arrinconaba contra la pared, y me forzaba sin que nadie me ayudara. Acabaría todo lo que nunca debió haber pasado, acabarían mis reflexiones de los miércoles tan profundas, tendría una segunda oportunidad para llevar mi vida en la dirección que yo quiera. Por fin sería como yo la quisiera. Lo que no sabía era que la vida nunca te hace caso.
Me desperté como todos los días, me duché y me puse lo más cómodo que encontré, una sudadera rosa en la que ponía "Never say never" y unos pitillos azules. Vacié la mochila de los libros y metí tres camisetas, unos pantalones y cuatro pares de ropa interior. Escondí los libros para que no se dieran cuenta de que me había ido hasta que estuviera lejos, en Atlanta, y por suerte, nunca les dije dónde iría, solo que iría con una antigua amiga mía. Ya sabía que no me vendría bien.
Salí de casa y por el camino me encontré a David, que me arrinconó contra un lado de la calle y me obligó a besarle. Eso solo hizo que mis ganas de largarme de ahí crecieran.
-Menos mal que estamos en medio de la calle, sino sabes lo que pasaría-
-Pues eso, menos mal que estamos en medio de la calle-
Salí corriendo hacia la puerta del instituto, justo donde había quedado con Adrián.
-Hola, feo-
-Hola, princesa... Te vas hoy...-
-Y hoy lo ha vuelto a intentar...-
-No te voy a hacer cambiar de opinión, ¿no?
-Sabes que no.
-¿Vamos, Anna?
-Vamos-
Me monté de nuevo en su coche y me llevó al aeropuerto.
Estaban anunciando mi vuelo como última salida, le di un abrazo y salí corriendo mientras le oía despedirse, me giré y le vi con lágrimas en los ojos a punto de derramarse, era tan dulce conmigo...
-Dime que no me vas a olvidar...-
-Nunca, ¿y tú a mí, Adrián?
-Sabes que no-
Me despedí y subí al avión. Pasaron las horas del viaje, no me conseguí dormir, pues cada vez que lo intentaba, veía la imagen de David riéndose mientras me penetraba contra mi voluntad.
Llegamos antes de lo planeado, y cuando estuve allí, llamé a mi amiga Helen.
HELEN: Helen.
YO: Hola Helen, ya he llegado.
HELEN: Okay, coge tus maletas
YO: No tengo maletas... Me escapé...
HELEN: Hahahaha, la enana peligrosa... Espérame fuera.
YO: Vale, adiós...
HELEN: Adiós, enana, no tardaré
YO: Okay.


♥GIRLRAUHL

Cap 1º

ACLARACIONES.

Cuando son pensamientos que se piensen en el momento se ponen en cursiva y subrayada, EJEMPLO: no puede estar pasando eso... Y cuando está en cursiva están hablando por teléfono.

NARRA ANNA.

Estaba tumbada en la cama, como cada miércoles donde me paraba a pensar en ese incendio, en el incendio que había matado a mi padre al ser bombero, el incendio que había matado a mi madre al trabajar en esa fábrica, el incendio que me había dejado sola en una existencia que odiaba. En una casa de putos maltratadores. Cada miércoles de cada semana reflexionaba sobre eso. Cada miércoles de cada semana, mis ganas de irme a vivir con Helen, a cualquier sitio, con tal de huir de esa familia de inútiles, me iría hasta la luna, moriría con tal de olvidarlos. Olvidar cómo mi "hermano" David, me quitó toda la inocencia que me quedaba, solo a los catorce años, cómo mis "padres" Lola y Javier lo permitieron sin decir nada.

*FLASHBACK*
Había llegado a casa, era demasiado pronto y Lola y Javier todavía no habían llegado. Entraste en casa, y todavía llevabas el maldito uniforme que te obligaban a llevar, esa falda por medio muslo de color gris, la camisa blanca y abotonada y el jersey verde oscuro.
-¡Ya estoy aquí!-saludé como todos los días.
Durante esa época era mi hermano, se portaba como cualquier hermano, incluso le apreciaba, aunque solo fuera un poco. David no respondió, así que supuse que estaría con algunos amigos, o que habría salido a una disco... O cualquier otra cosa.
Subí a mi habitación y ahí estaba David, sentado en el suelo.
-¿Ha pasado algo?-estaba algo preocupada.
-No...-Se levantó y cerró la puerta con el pestillo.
-¿Qué haces, David?
Sabía lo que estaba haciendo, sabía lo que iba a pasar en ese momento, ya lo había intentado antes, pero nunca habíais estado solos, así que solo le negabas y él se iba.
-Ya lo sabes-mirándome de forma pervertida.
-No, ya te lo he dicho... No quiero-me echaba hacia atrás.
Él solo asentía, y me seguía, empecé a correr para encerrarme en el baño, pero antes de poder hacerlo, él me alcanzó, me quitó el jersey y la camisa, dejándome en sujetador... Me lo desabrochó lentamente y lo quitó, empezó a lamerme los pezones enrollando su lengua contra ellos, que inevitablemente estaban duros, a pesar de que no quería. Intentaba que me soltase, pero no podía, empecé a pegarle, y se sacó una especie de cuerda del bolsillo con la que me ató a la cama y me puso una mordaza en la boca. Me quitó la falda casi rompiéndola así me quitó las bragas y bajó hasta mi feminidad, chupándola haciendo que me revolviera e intentara zafarme. Pero no podía, finalmente se quitó los pantalones y me penetró fuertemente haciéndome más daño del que nunca había sentido antes. Me penetró cada vez más rápido hasta que en vez de placer, me daba dolor, aunque no paró, a la hora y media de estar así, me besó en la boca, me desató y se fue. Nada más terminar, fui a la ducha y me tiré allí casi media hora.
-No te demores tanto...-me decían los amigos de David.
-Sé que te ha gustado-decía él.
Cuando salí de la ducha, salí en toalla, aunque corrí lo suficiente como para que ninguno me tocara. Me eché a la cama y me puse a llorar, más tarde llegaron Lola y Javier, reían como locos, y al ver que no cenaba, supieron lo que había pasado... Y no hicieron nada.
*FIN DEL FLASHBACK*

Tendría que ir a clase, por suerte, ya no estaba en ese estúpido de pijos con uniforme, sino en uno público donde podía llevar mi ropa. Me vestí con mis vaqueros pitillo negros y mi camiseta azul de nike, que ponía: "Just Do It", era de chico, pero a mí eso me daba igual, me la había quedado, pertenecía a mi hermano, Mario.
Para mí el instituto no era tan malo, allí tenía a mi mejor amigo, Adrián, que siempre me apoyaba, lo único que no me gustaba de él era que era demasiado mujeriego, se había tirado a medio instituto, pero realmente era un chico muy dulce, prácticamente no tenía amigas (chicas) porque ninguna le veía más que su físico (buen cuerpo y buena cara), aunque yo sí.
El camino fue rápido, iba andando y pensando en mis cosas, más bien deprimiéndome. Al llegar a la entrada, noté unos brazos rodeando mi cintura.
-Hola, guapa-dijo una voz que conocía muy bien.
-Hola, feo-respondo dándole un beso en la mejilla.
-Eso no lo piensan las demás-
-Hahahaha, pues yo sí-
-¡Qué dolor! No me lo esperaba-
-Tonto... Vamos a clase...-
Entramos en clase lentamente. El día pasó rápido, sin mucho movimiento, como siempre, estabas con Adrián en los patios y sola en las clases.
Llegaste a tu casa, aunque realmente no era tu casa, y allí estaban unos amigos de David. Mierda... pensé. Antes de entrar, me paro en la puerta y cojo el móvil para llamar a Adrián.
ADRIÁN: ¿Sï?
YO: Necesito ayuda...
ADRIÁN: ¿Qué pasa?
YO: Están aquí... (Adrián lo sabía todo sobre eso)
ADRIÁN: Tranquila, yo también estoy, he acompañado a Sergio.
YO: ¿Enserio?
ADRIÁN: Tranquila, no dejaré que te toque
YO: ¿Cómo?
ADRIÁN: Sabes que soy fuerte, te acompaño a tu cuarto...
YO: Te quiero, eres lo máximo.
ADRIÁN: Yo también, entra ya.
Colgué el teléfono y entré en la casa, allí me encontré a David esperándome apoyado en el marco de la puerta... No había nadie a su alrededor. Intenté pasar a su lado para subir a mi cuarto, pero me agarró del brazo y me apoyó contra la pared acercando sus labios a los míos.
-¡Ya has llegado, Anna!-gritó Sergio.
-¡Bien!-gritó Adrián.
Apartó a David y me dio un abrazo. Me agarró de la mano y Sergio y él me llevaron a mi cuarto. Les di un abrazo.
-Gracias chicos...-a punto de llorar.
-No es nada...-empieza Adrián.
-Ese es un deprabado...-continua Sergio.
-Le deberías denunciar-dice Adrián.
-¿Yo? Me tomarían por mentirosa... No tengo pruebas...-dije bajando la mirada...
-Eso da igual...-
-Tiene razón, Anna...
-Chicos, en poco tiempo me mudaré y podré huir de él-dije tumbandome en la cama.
-No te vayas...-dijo Adrián colocandose a mi lado.
-Tengo que irme... Lo tengo decidido-le respondí.


♥GIRLRAUHL

Hello!! ♥

Hola!!
Bueno, estoy empezando una novela, bueno, el caso es que no sé muy bien cómo llamarla... Pero bueno, pensemos un título... Por fin felicidad... ¿Qué os parece? Sería una novela contada por una chica, llamada Anna, que vive en Pontevedra, en un pueblo al lado de la playa, bueno, ella lo ha pasado muy mal en la vida, y decide que se va a mudar con su mejor amiga (que ya es mayor de edad, tiene 21 años y Anna 17) llamada Helen, y vive en Atlanta. Aunque todavía no le dejan ir.
Espero que os guste mi novela, a mi me encantará escrivirla.



♥GIRLRAUHL